>> 2012-01-27 | 08:44:00Policiales

Mataron de un balazo a un policía en Banfield

Se trata de un teniente primero de la  Policía bonaerense, padre de siete hijos. Es el quinto en lo que va del año.

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Buenos Aires.- Un teniente primero de la  Policía bonaerense, padre de siete hijos, fue asesinado este jueves de un balazo en la cabeza, al intentar detener a una banda de delincuentes que había entrado a robar a una casa de la localidad de Banfield y que se llevaba como rehenes a una mujer y a su hija.
   
El hecho ocurrió pasadas las 7:00 de la mañana cuando los policías de la comisaría 8va de Villa Galicia llegaron al lugar donde los delincuentes mantenían amenazada a toda una familia, en una casa de la intersección de las calles Miguel Cané y General Levalle, en Banfield.
   
En el lugar, el teniente Néstor Aranda intentó evitar que los  delincuentes se llevasen a las víctimas, "sin utilizar su arma de  fuego", tal cual detalló el jefe de la Policía bonaerense, Hugo  Matzkin, en declaraciones a la prensa.
   
En esa circunstancia, fue que uno de los delincuentes le efectuó un disparo en la cabeza al teniente Aranda, quien cayó sin vida.
   
"Según quedó determinado en la causa, el teniente no usó su arma" aseguró Matzkin al dar detalles de lo sucedido en la puerta de la vivienda de la familia asaltada.
   
Tras asesinar al efectivo, los ladrones escaparon a bordo de una Volkswagen Suran llevándose a una mujer y a su hija como rehenes, pero fueron seguidos por personal policial y ya en jurisdicción de la vecina localidad de Lanús dos de ellos fueron detenidos y ambas víctimas fueron liberadas sanas y salvas.
   
Todo comenzó cuando los tres asaltantes interceptaron a un  hombre cuando se disponía a salir de su vivienda para ir a trabajar y lo obligaron a franquearles el paso a la casa, donde redujeron a toda la familia.
   
Sin embargo, un llamado realizado por una familiar que vive en  un departamento ubicado detrás de la casa a la que habían ingresado los asaltantes alertó al 911, y poco después tres  patrulleros llegaron al lugar, cuando los asaltantes estaban a  punto de escapar.
   
En ese momento, Aranda -quien según reveló el comisario Matzkin tenía 48 años de edad, 24 de servicio en la fuerza, estaba casado y era padre de siete hijos- intentó persuadir a los asaltantes de que liberaran a las personas que mantenían cautivas, pero uno de ellos le disparó directamente a la cabeza.
   
Los delincuentes huyeron en la Volkswagen Suran -que había sido robada- llevándose a la mujer y a su hija del domicilio, ubicado cerca de las instalaciones del Club Banfield.
   
En ese mismo momento se inició una persecución que finalizó a las pocas cuadras, en las calles Centenario Uruguayo y Achaval, ya en el partido de Lanús.
   
Según señaló el comisario Matzkin, fueron secuestradas en el lugar tres armas de fuego: un revólver, una pistola y el arma reglamentaria que los delincuentes le sustrajeron a Aranda tras asesinarlo.
   
Hasta el momento, "hay dos personas mayores de edad puestas a  disposición de la Justicia", indicó el jefe policial, quien a su  vez dijo que las dos personas tomadas como rehenes habían sido "hospitalizadas".
   
Precisó que los delincuentes "estaban saliendo (de la casa) con los rehenes, y Aranda dio señales como que no iba a poner en riesgo" sus vidas.
   
Según dijo, por disposición del Ministerio de Seguridad el  teniente primero Aranda fue ascendido al grado de mayor, post morten.
   
"No dudo de su heroísmo. Esto es muy duro, es un compañero y la situación es complicada", dijo Matzkin.

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