16/03/2010 | 21:00 - Información General

Un techo para mi país llega a Misiones

UNA VIDA MEJOR. Cada vez son más los jóvenes estudiantes que se suman a esta propuesta de construir casas para familias humildes.

• Tienen previsto el primer trabajo para el 10 y 11 de abril • La asociación construirá  en mayo quince casas más en el marco del Bicentenario y alcanzará a todo el país • 

POSADAS. El grupo de jóvenes que desembarcó en esta provincia para ayudar a las familias que no tienen un techo digno comenzará en abril a construir las primeras casas con la ayuda de empresas locales.
Es que las cinco primeras que levantaron a pulmón en el barrio Belén fueron hechas con fondos de la asociación “Un techo para mi país” a nivel nacional, pero ya lograron parte de su objetivo que es llevar adelante la construcción de decenas de casas con la colaboración de todos los misioneros.
La implementadora en Misiones, Vanina Sessarego, adelantó a PRIMERA EDICION que siguen trabajando en el barrio Belén, pero “a mitad de año queremos empezar a trabajar en otro barrio más. El 10 y el 11 de abril tendremos nuestra primera construcción con empresas locales, como Seguridad Misiones, La Cachuera y el Banco Hipotecario”.
También anunció que se están preparando “para el 22 y el 23 mayo, ya que vamos a realizar la construcción del Bicentenario. Serán quince casas en Posadas, pero más de 200 en todo el país”. El objetivo de “Un techo para mi país” es construir más de cincuenta casas este año en distintos puntos de la provincia y para lograrlo necesitan de “mucho apoyo local”.  Sessarego invitó a todos a sumarse a la actividad solidaria, mientras que los jóvenes voluntarios saldrán a juntar fondos y a sumar nuevos voluntarios.

Las primeras
Fue en diciembre cuando sesenta jóvenes trabajaron durante dos jornadas completas en el barrio Belén de Posadas para dejar listas cinco casas y que sus propietarios pasaran Navidad felices.
Como caídos del cielo, los voluntarios realizaron previamente un trabajo de campo minucioso para detectar a aquellas familias que estaban dispuestas a hacer un esfuerzo en conjunto, ya que las casas no son del todo un “regalo”, sino que las familias deben hacerse cargo de un costo mínimo. De esa manera el sentimiento de propiedad y el compromiso con su nuevo hogar es mayor. Igualmente, sin la ayuda del grupo las familias no podrían acceder a una vivienda digna.  La implementadora aclaró que no están de acuerdo con “el asistencialismo, sino que buscamos que los beneficiarios sientan a su hogar como propio, porque si no, terminan vendiendo la casa. Igualmente, firman un acta compromiso y si no cumplen se quedan sin el hogar”.

Voluntarios que pagan
Otra cuestión importante es que los voluntarios que quieren participar en las dos jornadas de construcciones pagan 40 pesos. Vanina Sessarego aseguró que “el trabajo lo terminamos en dos días y para eso nos quedamos a dormir en lo que llamamos escuela del barrio, que puede ser un galpón u otra construcción. Nosotros armamos nuestro equipo y nos solventamos solos, porque el dinero que se recauda para las casas es exclusivo para eso y no lo usamos para otra cosa”.
En el caso de Misiones, los jóvenes voluntarios que ya forman parte del grupo provienen de distintas localidades, entre ellas Oberá, ya que son principalmente universitarios que se conocen entre ellos por estar estudiando en Buenos Aires.

Tres etapas
La asociación trabaja junto a familias que están en situación de extrema pobreza y viven en asentamientos urbanos marginales. Lo hace en tres etapas: la primera es la construcción de la vivienda y la segunda es la que consideran como habilitación social, para la que conforman mesas de trabajo con todas las familias del barrio, no solamente con la que recibió la casa. Allí detectan las necesidades, los vecinos cuentan qué desean para su barrio y también cuáles son sus principales preocupaciones -como puede ser la deserción escolar, agua potable, mejoras de calles- y a partir de las distintas problemáticas son derivadas a las áreas que conforma la asociación. Por último, en la tercera etapa, a la que denominan unidad sustentable, buscan que las familias se reconozcan como barrio y se organicen, conociendo sus derechos y obligaciones como comunidad. Esto explica el seguimiento en el barrio Belén.

 

Voluntarios para todo el país
En Argentina, con presencia en Buenos Aires, Córdoba, Neuquén y Misiones, la organización no gubernamental ya trabajó junto a más de mil familias y 8.000 voluntarios, con los que lleva construidas más de 1.100 viviendas y desarrolla planes de habilitación social en más de la mitad de los treinta barrios en los que está presente.
Anunciaron que muy pronto sumarán a sus trabajos una provincia más: Salta.
Como lo adelantó PRIMERA EDICION, el grupo envió a 250 jóvenes voluntarios de Buenos Aires, Córdoba, Misiones y Río Cuarto a participar en la construcción de las primeras viviendas de emergencia, el pasado fin de semana, en el barrio María Goretti de Concordia (Entre Ríos). El objetivo en ese lugar es construir setenta viviendas en total. 

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