>> 2010-06-14 | Información General

Por deficiente atención, muere el 40% de los bebés prematuros

• La tasa de mortalidad infantil es del 13,5 por mil en el país • Dos terceras partes son recién nacidos • Apuntan a una mayor capacitación de las enfermeras •

BUENOS AIRES (NA). Un especialista en Pediatría aseguró que en la Argentina muere el 40% de los recién nacidos con menos de 1.500 gramos, cifras que demuestran que la prematurez en el país tiene un gran impacto en la mortalidad infantil, y sostuvo que esta problemática se resolvería con más enfermeras capacitadas.
“La tasa de mortalidad infantil en la Argentina se ubica en un 13,5 por mil, del cual aproximadamente las dos terceras partes de los chicos que se mueren en el primer año de vida son recién nacidos y están reflejados en la tasa de mortalidad neonatal que se ubica en un 8,5 por mil”, precisó Néstor Vain, secretario de la Fundación para la Salud Materna Infantil (Fundasamin) y profesor de pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
El especialista explicó que “la mortalidad se calcula tomando la cantidad de chicos que se mueren dividido por el número de nacidos vivos”.
“Esta problemática es difícil de transmitir, porque si se pregunta cuál es la causa más común de muerte en un chico y que se pueda prevenir, el 99% contestará desnutrición. No se debería morir ningún chico por desnutrición, pero si observamos su envergadura veremos que hay otras causas con mucho mayor impacto”, indicó en una rueda de prensa que se realizó el pasado miércoles en un hotel del centro porteño.

Desnutrición: menos mortal
que otras causas
Vain detalló que “se mueren 4.400 chicos por causas vinculadas con el recién nacido, sin contar otros 2.200 que fallecen durante el período neonatal por malformaciones congénitas; unos 900 chicos, si tomamos hasta los cuatro años, fallecen como consecuencia de infecciones respiratorias agudas; luego vienen meningitis, otras infecciones, causas externas, muerte súbita, desnutrición, tumores malignos, en ese orden”.
“Como vemos, las causas más frecuentes de muerte en niños son las relacionadas con las enfermedades del recién nacido, y en especial con los prematuros. Las que le siguen son las infecciones respiratorias de los lactantes, donde los prematuros y otros grupos de niños son una población de especial riesgo”, indicó.
El médico pediatra señaló que “la desnutrición, aunque muy impactante y en la que se tiene que trabajar para disminuir su prevalencia, es una causa de mortalidad mucho menos frecuente; está en un plano menor en cuanto a cantidad”.
El especialista precisó que -de acuerdo con datos oficiales de mortalidad infantil según el peso al nacer- en la Argentina “muere el 40% de los recién nacidos con menos de 1.500 gramos, cuando en los países desarrollados y en los buenos servicios de neonatología públicos y privados esa cantidad no supera el 15%”.
“Esto muestra que en el país la tasa de mortalidad de prematuros es muy alta. Entonces, si hubieran tenido una mejor calidad de atención y asistencia, sólo entre esos prematuros pequeños morirían 2.116 bebes menos por año, es decir, pasaríamos de 3.400 a unos 1.260 de mortalidad neonatal”, afirmó.
Vain consideró vital para reducir el índice de mortalidad infantil en prematuros “tener una buena calidad de enfermería, una buena enfermera bien entrenada y una buena cantidad de enfermeras. Por eso en esta nueva campaña de invierno (de prevención de las infecciones respiratorias bajas) se está apuntando a la enfermería”, comentó.
El médico informó que “en la actualidad, hay un plan de disminución de mortalidad infantil del Ministerio de Salud y que está tratando de convenir con las diferentes provincias, y en el cual participan varios grupos: el Hospital Garrahan, con su servicio de neonatología; la fundación Fundasamin, junto con Unicef; personal del Hospital de la Merced de Tucumán; y la Maternidad Sardá, que ahora se incorporó.
“Somos un grupo de profesionales que vamos a trabajar a distintos hospitales regionales de las provincias. Estuvimos en Santiago del Estero y ahora estamos yendo a Roque Sáenz Peña, en Chaco, y con mucho esfuerzo tratamos de que en esos lugares se aprenda un manejo -que no es fácil- para el cuidado detallado de estos chicos recién nacidos”, concluyó.