>> 2010-08-27 | Información General
Balance mitigado en la retirada estadounidense
• Más de siete años después de invadir el país gobernado entonces por Sadam Husein, se anuncia el fin de las acciones •
ESTADOS UNIDOS E IRAK (AFP-NA). Las tropas de combate estadounidenses, que prevén retirarse de Irak el 31 de agosto, pueden jactarse del derrocamiento de Sadam Husein, pero dejan tras de sí varios asuntos pendientes, como el combate al terrorismo, mejorar la estabilidad política y la convivencia con Irán.Más de siete años después de haber invadido el Irak de Sadam Husein y en momentos en que Washington se dispone a anunciar el fin oficial de su misión de combate, los expertos consideran difícil establecer cuáles fueron los éxitos y fracasos en el país. “Lo que debemos subrayar sobre todo es que es mucho más complejo de lo que parece”, afirma a la AFP Stephen Biddle, experto en el centro de reflexión Council on Foreign Relations.Es el caso de las armas de destrucción masiva, cuya presunta presencia en Irak fue usada como argumento por el gobierno de George W. Bush para invadir el país. Si bien estas armas nunca fueron halladas, Biddle se pregunta en qué estado estaría la región si la intervención no hubiera ocurrido. El experto estima que Sadam Husein, aprovechando una lenta erosión de las sanciones de la ONU, podría haber reconstituido su programa nuclear, lo que habría desatado una carrera armamentista con Irán. Al mismo tiempo, el debilitamiento de Irak luego de la caída del poder sunita de Husein, suprimió un obstáculo para el Irán chiíta, enardeciendo a los miembros de esta rama del islam en los países con mayoría sunita. Los estados árabes del Golfo temen la idea de “un poder chiíta y la posibilidad de que se unan los chiítas de Irán y los de Irak”, afirma Marina Ottaway, del Carnegie Endowment for International Peace. Sin embargo, escribe en el sitio web del centro de reflexión, “estos temores son exagerados, porque los iraquíes son árabes, mientras que los iraníes, no. Los iraníes tienen dificultades para obtener lo que quieren de Irak”.
Límites clarosPara Michael OHanlon, del Instituto Brookings, la invasión norteamericana permitió, a fin de cuentas, establecer límites más claros entre Irán y los estados árabes del Golfo, que ven ahora a la República islámica como la principal amenaza en la región, en beneficio de Washington. “De alguna manera, esto simplifica nuestra gestión de las alianzas. Prácticamente todos los estados árabes quieren un acuerdo militar con nosotros (Estados Unidos)”, añade el experto.
“Capaces de cuidarse”La Casa Blanca afirmó ayer que los iraquíes son capaces de ocuparse de su propia seguridad y que la misión de combate de las fuerzas estadounidenses en Irak, en vías de finalizar, se coronaba por el éxito. El presidente Barack Obama “está seguro de que el proceso de transición de la misión de combate (de los soldados estadounidenses) en Irak hacia una toma de control de su seguridad por las fuerzas iraquíes ha sido coronada por el éxito”, declaró el portavoz adjunto de la Casa Blanca, Bill Burton. Los iraquíes “son capaces de ocuparse de su propia seguridad”, insistió Burton, en una rueda de prensa en Marthas Vineyard, isla de Massachusetts (noreste), donde Obama pasa unos días de vacaciones.