>> 2010-08-27 | Información General
A cien años del nacimiento de Madre Teresa de Calcuta
CALCUTA, India (AFP-NA). Una misa solemne en Calcuta abrió ayer las conmemoraciones del centenario del nacimiento de Madre Teresa, la “santa de los pobres”, que dedicó su vida a ayudar a los desheredados de las barriadas de esta ciudad superpoblada de la India.La misa, presidida por el cardenal Telesphore Placidus Toppo, fue oficiada en la sede de la congregación de las Misioneras de la Caridad fundada por la Madre Teresa en 1950. Durante la misa, a la que asistió un millar de personas, se leyó un mensaje del papa Benedicto XVI. Cientos de fieles estaban congregados en el exterior de la capilla por falta de espacio. “Confío en que este año sea para la Iglesia y el mundo una ocasión de alegre gratitud hacia Dios por el inestimable don que la Madre Teresa hizo durante su vida y que sigue actuando a través del cariñoso e incansable trabajo de sus hijos espirituales”, escribió el Papa.Al término de la celebración, sus sucesoras, Sor Nirmala y la actual presidenta de la congregación, Sor Prema, soltaron palomas en señal de paz y de compasión. Calcuta inaugurará también el festival internacional de cine “Madre Teresa”, con documentales y películas sobre su vida.
Su vidaNacida en Skopje (Macedonia) el 26 de agosto de 1910, Madre Teresa, cuyo nombre era Agnes Gonxha Bojaxhiu, llegó como novicia a India en 1929 y consiguió la nacionalidad de ese país en 1951. Tras una vida dedicada a los pobres, los enfermos y los moribundos de los barrios paupérrimos de Calcuta a partir de 1948, Madre Teresa recibió el premio Nobel de la Paz en 1979 y fue beatificada por Juan Pablo II en 2003. Tres estados de los Balcanes -Albania, Macedonia y Kosovo-, que reivindican una parte de la trayectoria de Madre Teresa, organizaron también homenajes. Cientos de personas de todas las edades acudieron ayer al monumento a la Madre Teresa erigido en una gran plaza de Tirana que lleva su nombre, para poner unas rosas rojas. “Madre Teresa merece respeto y estoy orgullosa de que tenga los mismos orígenes que yo”, dijo Tea, una estudiante de veinte años, vestida de blanco y azul para homenajear a la religiosa, fallecida en 1997.