>> 2010-08-27 | Información General
Los mineros de Chile desatan una cadena solidaria en todo el paÃs
SANTIAGO, Chile (AFP-NA). La increíble historia de los 33 mineros que sobreviven desde hace más de veinte días al derrumbe en un yacimiento en el norte de Chile, ha generado una cadena de solidaridad y permitido recuperar el ánimo de un país que apenas seis meses atrás se vio azotado por uno de los terremotos más fuertes de la historia.Cuando se conmemoran seis meses del sismo de 8,8 grados y posterior tsunami que dejaron más de 500 muertos y 56 desaparecidos, los chilenos enfrentaron un drama humano que estuvo a punto de convertirse en una nueva tragedia, aunque esta vez tuvo un final feliz.Tras un derrumbe que obstruyó el acceso a la mina San José el 5 de agosto no se supo nada de los mineros por 17 días, hasta que el domingo pasado, a través de la sonda que los buscaba, emergió un esperanzador mensaje: “estamos bien en el refugio los 33”.La alegría que provocó esa noticia se expresó de manera espontánea: la gente salió a las calles, tocando la bocina de sus automóviles, y cerca de mil personas se reunieron a celebrar en la céntrica Plaza Italia, como si se tratara de un partido de fútbol, una celebración que se replicó en el resto del país.Especial solidaridad se ha sentido hacia los familiares de los mineros, que nunca perdieron la esperanza y se han mantenido todo este tiempo en vigilia junto al yacimiento en un improvisado campamento, convertido a estas alturas en una verdadera ciudadela con vida propia.Allí han llegado todo tipo de manifestaciones de apoyo, desde payasos para entretener a los hijos de los mineros hasta pescado frito que todos los días envían los pescadores del vecino balneario de Caldera.En las redes sociales se multiplican los mensajes de esperanza y alegría por el hallazgo con vida de los mineros, con posteos que alcanzaron también a celebridades como Alejandro Sanz o el futbolista argentino Sergio Agüero.“Esto es mejor que ganar el Mundial de Fútbol”, señaló un twittero el domingo pasado cuando se supo que los mineros vivían.Para sociólogos e intelectuales la experiencia ha levantado la moral y hasta el ego a un país que lo necesitaba luego de la tragedia del terremoto de febrero pasado. “Nunca me había quedado más claro que en estos días de búsqueda de los mineros lo que es ser chileno: para los de abajo, era saber que nunca los dejaríamos de buscar; para los de arriba, saber que teníamos que encontrarlos aunque fuese a chuzo y pala”, señaló el escritor y columnista Roberto Ampuero.