>> 2010-08-28 | Información General

Chile: las primeras imágenes del infierno

• Atrapados a 700 metros, se mostraron de buen ánimo • Ya saben que podrían estar allí cuatro meses hasta ser rescatados • Hoy comenzarían las obras de excavación •

COPIAPÓ, Chile (AFP-NA-Diarios digitales). Los 33 mineros chilenos atrapados desde hace tres semanas en el fondo de un yacimiento se muestran de buen ánimo y muy bien organizados para soportar lo que podría ser una espera de meses antes de su rescate, según testimonios difundidos por la televisión local.Las imágenes de 45 minutos muestran a un grupo grande de ellos con el torso desnudo, mientra otro, que no se identifica y tiene una barba poblada va describiendo frente a una cámara que les fue enviada por una pequeña sonda.Al señalar un botiquín dice: “Acá lo tenemos todo bien organizadito... alcohol, remedios, desodorantes, pasta de dientes. Por acá tenemos un dominó. Este es el lugar donde nosotros nos entretenemos, hacemos una reunión todos los días, planificamos. Acá oramos”. Y sigue describiendo: “El eléctrico de mantención se preocupó bastante de tenernos cajoncitos, preparándonos para lo que va a llegar”.Los obreros permanecen a 700 metros de profundidad en una mina (en el norte de Chile), donde pueden movilizarse en un espacio de aproximadamente 1,5 kilómetros.“Este es como el casino nuestro. Acá unos coleguitas por aquí hicieron todo lo posible, inventamos un dominó”, dice el hombre mientras se escuchan risas al fondo.El domingo una sonda llegó hasta el lugar donde se encontraban y los halló a todos con vida. Una primera imagen se vio el lunes sin sonido. Según las autoridades, su rescate puede durar hasta cuatro meses, una espera de la que ellos ya fueron informados. En las imágenes, otro minero dice: “Saludos a mi familia, sáquenos luego por favor”.El primero interviene de nuevo: “éste es como el lugar en que nosotros nos entretenemos, nos castigamos (comemos), acá nosotros hacemos reunión todos los días, planificamos, oramos; acá hacemos una asamblea todos los días para que todas las decisiones que se tomen sean basadas a la orden de alguna forma de los 33 que estamos adentro”.“Está bastante bien organizado el cuento, porque de aquí sacamos agua para los dientes, la carita y hacemos limpieza básicas”, insiste.Un tercer minero, con casco rojo, envía un mensaje de tranquilidad a los que están afuera. “Hay un excelente grupo de trabajo acá adentro y hay un excelente grupo de profesionales, esa es una de las cosas que más nos fortaleció acá”, señala.Poco después comenta: “La familia minera no es la familia que conocimos hace 100 o 150 años atrás, hoy en día el minero es educado, es un minero que se puede hablar con él. Es un minero que usted puede sacar pecho y se puede sentar en cualquier mesa de Chile”.La cámara entonces se pasea en otro espacio donde algunos mineros están acostados y se van levantando cuando sienten la luz de la cámara. Al final cantan el himno nacional y aplauden de nuevo.En total se presentaron 45 minutos de imágenes que fueron mostradas a las familias que permanecen en un campamento montado en las inmediaciones de la mina, comprobó la AFP.
IndemnizaciónUn juzgado chileno ordenó retener para futuras indemnizaciones unos 1,8 millones de dólares que la minera San Esteban debía recibir del Estado por la venta de cobre, dijo a la AFP una fuente judicial. La medida fue ordenada por el Juzgado de Letras de Copiapó.El tribunal acogió así la petición del abogado Edgardo Reinoso, quien representa a 26 de las 33 familias de los mineros atrapados, como anticipo de una demanda indemnizatoria que ingresará en los próximos días contra los dueños de la empresa.La acción legal también alcanza a un organismo público de control de la Minería que incumplió su labor de fiscalización. La querella “es por el delito de prevaricación, buscando la sanción penal por haber obtenido irregularmente la autorización para el ejercicio de las faenas y así dejar atrapados a los 33 mineros”, dijo a el abogado Remberto Valdés.

EL CAMPAMENTO. Familiares, compañeros de trabajo, rescatistas y periodistas siguen las alternativas del hecho en la zona de Copiapó.