>> 2010-08-28 | Información General

Venció el desempleo fabricando calzados

• Diseña los modelos de sandalias, alpargatas y zapatos •

OBERÁ. En 2005, Demetria Cubilla (59) se encontraba desocupada, luego de haber sido durante muchos años portera de distintas escuelas obereñas. Por entonces sus ingresos económicos se limitaban al magro y hoy extinto Plan Jefas y Jefes de Hogar, 150 pesos por mes. Pero a partir de una iniciativa de la Municipalidad de Oberá, que dispuso una ayuda para microemprendimientos, Demetria pudo volver al tejido laboral a partir de un proyecto propio: Zapatos Artesanales Demetria. Organizó y llevó al papel un viejo anhelo que consistía en fabricar calzados diseñados y hechos por sus propias manos. Hoy, aquella idea conforma su fuente de trabajo. Esta semana PRIMERA EDICIÓN visitó la casa de Demetria -en el barrio Ñande Roga-, donde funciona su pequeño taller artesanal. 
En honor al padreSer “zapatera” es un proyecto que Demetria arrastra desde la niñez, cuando observaba a su padre hacer honor de aquel tradicional oficio. “Mi padre fue un zapatero conocido, pero conocido entre los pobres, porque él trabajaba ahí donde ahora es el barrio Krause (uno de los más populares de la Capital del Monte), que entonces era todo monte y plantaciones de té. Él arreglaba los zapatos de la gente humilde que no tenía para comprar zapatos nuevos, y que andaban años con un solo par. A algunos ni les cobraba. Yo aprendí mucho observando como se dedicaba con tanto cariño a arreglar los zapatos rotos de los demás”, comentó.  En relación al origen del emprendimiento, que contó con el apoyo de la Municipalidad, recordó que “la verdad que fue bastante burocrático y tardó un tiempo largo en salir, pero, por suerte, allá por 2005 me entregaron dos máquinas de coser, algunas herramientas e insumos para empezar. Como soy sola en el taller no produzco tanto como quisiera, pero de todos modos tengo bastante variedad”. Crear y elaborarSandalias, ojotas, chancletas especiales, alpargatas y calzados para damas son algunas de las especialidades, además Demetria diseña y elabora bolsos de diversos tamaños y estampados. Todo el proceso es artesanal. “Primero me guío por algún modelo que veo en la calle y me gusta o alguna revista, pero le doy toques particulares o también puede ser que alguien me pida algún diseño. Primero fabrico los moldes, después los corto, trabajo con la base (suela) y después hay que coser y pegar. Me gustan los modelos coloridos pero también hay que fijarse que sean cómodos, que no lastimen al caminar y otros aspectos” explicó.Demetria disfruta del trabajo diario y le produce satisfacción dar con un diseño adecuado y poder reflejarlo a un buen par de zapatos. “Lo mejor que me salió fue un par de chinelitas, muy frescas, color violeta con detalles cruzados, me gustó mucho. Se los llevó una chica que ni bien los vio me los compró, porque casualmente eran su talle”, recordó.