>> 2010-08-29 | Información General

Misiones y el medio ambiente: miradas, críticas y propuestas

•PRIMERA EDICIÓN  reunió a cuatro prestigiosos ambientalistas para analizar el presente y  futuro de nuestros recursos naturales • Cuencas hídricas bajo la lupa •

OBERÁ (Por Sergio Alvez).  No descubre la pólvora el que afirma que nuestra provincia es una de las más ricas de todo el país en lo que a recursos naturales refiere. Sin embargo, buena parte de esos recursos se vieron disminuidos severamente en los últimos años por distintos motivos, a tiempo que se proyectan emprendimientos que podrían profundizar la degradación medioambiental a la que asistimos constantemente.  Para analizar algunos aspectos ligados a la temática ecológica y sus variables, PRIMERA EDICIÓN reunió a cuatro prestigiosos ambientalistas de distintos grupos de la provincia, quienes respondieron un cuestionario en común referido a varios ítems que hace a la actualidad medioambiental misionera. Ellos son el presidente de la Asociación Naturaleza, de Oberá,  Rubén Maletti; el vicepresidente de la Fundación Alberto Roth de Santo Pipó, Juan R. Würgler; el ingeniero, docente e investigador Eric Barney, y el referente de la Asociación Ecologista Cuña Pirú de Aristóbulo del Valle, Raúl Bregagnolo. Política ambiental En relación a las estrategias y los programas que -desde el Estado provincial- se implementan con le objetivo de preservar los recursos naturales, el ambientalista Raúl Bregagnolo manifestó que “siempre Misiones ha contado con políticas ambientales, pero que sean o hayan sido las adecuadas o no para la preservación es otra cosa. El sistema de Áreas Protegidas junto al digesto de leyes ambientales pone a la Provincia a la vanguardia ante otras del país, lo que no garantiza la preservación. Solamente el cumplimiento estricto de las leyes y la fuerte presencia del Estado en el control, en la apuesta a la Educación Ambiental, en el trabajo mancomunado con las Ong’s y otras Instituciones de la Sociedad, permiten una buena política ambiental, que considero puede dar inicio a una nueva generación que ponga en práctica la verdadera preservación”, evaluó. Para Juan R. Würgler, “aparentemente el Gobierno cuenta con una política ambiental pero existen problemas serios en la implementación. Hay iniciativas parciales que merecen elogio pero que no reciben el apoyo económico suficiente ni la continuidad necesaria. Los proyectos medioambientales son, por definición de largo alcance y allí radica uno de los  grandes problemas según nuestra visión. Los gobiernos cambian, pero las políticas y los proyectos medioambientalistas deben continuar. Son admisibles y necesarias correcciones sobre la marcha pero nunca el abandono. El abandono no sólo significa perder esfuerzos humanos, técnicos, financieros sino también agravan y aumentan los problemas a futuro”.A su turno, Rubén Maletti opinó que “en los últimos 20 años Misiones hizo mucho en política ambiental. Fue la primera y única en jerarquizar el medio ambiente con un Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables. Implementó una Ley de Áreas Naturales Protegidas (ANP) y debe ser la provincia con mayor porcentaje de su territorio convertido en ANP. Además, hubo un fuerte despertar del ecoturismo”.Recursos hídricosEn referencia al estado actual de los ríos y arroyos de nuestra provincia, Bregagnolo nota que “el impacto que ha generado la deforestación para transformar suelos con bosque nativo para la actividad agrícola ha sido negativo para los ríos y arroyos, debido al indiscriminado uso de químicos, al mal uso de los suelos y la consecuente erosión, consecuencias de la falta de control y pésimas prácticas de laboreo del suelo. Las plantaciones de soja del lado paraguayo y brasileño, y otras grandes extensiones de monocultivos, quitaron la cubierta verde al suelo y el cóctel de fertilizantes y herbicidas ha disminuido exponencialmente la calidad de las aguas, generando condiciones para proliferación de enfermedades, mayores costos de potabilización en las comunas que toman agua de los arroyos, además de la pérdida del recurso pesquero que en otros tiempos fue floreciente y obviamente esto perjudica a la alimentación de una parte importante de la población”, graficó.Sobre este tema, Juan R. Würgler señaló que “basta observar los ríos y arroyos después de cada lluvia. En coincidencia Alberto Roth hablaba de la ‘salsa de tomates’ que corren por nuestros arroyos aún después de lluvias poco intensas. Un fenómeno que va en aumento en forma alarmante y que produce varios efectos negativos, por un lado pérdida de tierra fértil (que sedimentará en el lago de Yacyretá reduciendo su capacidad de generación) y por otro que año tras año se reduce la capacidad de retención del agua”, dijo. “¡Sequías más agudas son las consecuencias!, se escandalizó a la vez que sostuvo: criticamos a Botnia y ¿por casa cómo andamos? La contaminación química no se aprecia a simple vista, pero existe y para peor en aumento. La agricultura también contribuye a éste fenómeno debido a la desinformación, comodidad, entre otros. La educación de los usuarios es materia pendiente. Insistimos: es necesario reglamentar, educar y controlar. Una Ley supuestamente en ejecución, pero sin seguimiento y control real no cumple la función prevista”.
Políticas favorablesAsimismo destacó que “existen municipios que han comenzado a exigir el cumplimiento de la ley que obliga a la protección de las riberas de arroyos, vertientes, humedales. La reforestación con árboles nativos es imperiosa. Felicitamos a los municipios que dan ejemplo. Proponemos que el Gobierno estimule el cumplimiento de la Ley compensando monetariamente las superficies reforestadas con árboles nativos y logrados a los dos años. Según destacó el experto, los beneficios a mediano y largo plazo son: retención de agua y suelo, menos sequías, aguas de mejor calidad, efectos paisajísticos positivos Y protección de fauna”. (Continuará el próximo domingo: en la 2da parte Represas, Deforestación, monocultivo y el rol del Estado). 

Ríos contaminados por las represas“Tanto el Paraná como el Uruguay, sabemos que están contaminados, por represas por falta de tratamiento de efluentes, por lo que sea pero la contaminación está, pero como provincia no tenemos la soberanía necesaria, porque las grandes decisiones son nacionales, además la legislación es escasa, no hay monitoreos permanentes de la calidad del agua, no tenemos patrones mínimos a respetar y nuestros principales ríos son internacionales y no tenemos leyes consensuadas ni con Paraguay ni Brasil. También el Acuífero Guaraní necesita urgente protección legal”, graficó Rubén Maletti sobre la tremenda degradación que sufren nuestros ríos.Barney agregó que “debido a la falta de estudios serios respecto al estado de los ríos Paraná y Uruguay es muy difícil poder afirmar con certeza  cuál es el estado de deterioro de los mismos. El intendente de Panambí me comentó que cuando baja el caudal del río Uruguay no es posible bañarse por el olor de la descomposición de las algas. Brasil sigue contaminando ambos ríos con toneladas de fertilizantes, agroquímicos y desechos cloacales,  que han matado la poca vida posible en esas condiciones. Si hoy hay más peces en el río Uruguay se debe a que han tomado conciencia del daño infligido y han comenzado con una intensa siembra de alevinos en todo el curso del río, donde todavía no tiene represas. En cambio en el Paraná, arriba de la represa no existen más peces porque Yacyretá no encaró las cosas correctamente”, describió el ingeniero e investigador.