>> 2010-08-29 | Espectaculos
El Ballet Provincial prepara una obra al mejor estilo del Colón
• Con la dirección de Laura de Aira estrenarán la pieza en Brasil y a fin de año en Posadas • Un ensayo intenso desde adentro y una charla con el coreógrafo repositor •
POSADAS. Disciplina, concentración, sudor y pasión danzan armoniosos en cada uno de los treinta y un integrantes del ballet provincial del Centro del Conocimiento, que trabajan intensamente en la puesta coreográfica de la obra “Danzas Polovtsianas”, fragmento de “El príncipe Igor” (de Alexander Borodin). La misma se estrenará en octubre en Brasil y a fin de año en la plaza seca del Centro del Conocimiento, con dirección de Laura de Aira y con coreografía y supervisión del ex primer bailarín del Teatro Colón Alejandro Totto, quien se desempeña como coreógrafo repositor.
Ensayos con intensidadEn la tarde de ayer, PRIMERA EDICIÓN presenció el ensayo del Ballet que se realizó en el subsuelo 2 del Centro del Conocimiento (y continúa hoy) con la presencia del maestro ruso Alexander Ananiev, de la directora Laura de Aira y del coreógrafo Alejandro Totto, que por tercera vez visita Posadas, esta vez para “limpiar” la coreografía que enseñó en las clases anteriores. Fue él quien estuvo en cada detalle de la puesta, buscando transmitir la comunión entre el bailarín y la música y poniendo el acento en dejarse llevar y apasionarse en cada postura, en cada paso, para que cada movimiento muscular sea realizado a la perfección, una y otra vez, y que en el conjunto la coreografía se vea con la fuerza de lo que es una obra de carácter como en este caso.La obra se dividió en fragmentos y así se fue “limpiando” la coreografía de cada uno de ellos en base a paciencia y repetición. Desde una mirada de espectador se podría decir que en el aire parecía florar la pasión transmitida por los bailarines, por el genial coreógrafo, como así también por el maestro Ananiev que desde una silla, al lado del espejo, también hacía los movimientos para reforzar el trabajo de su colega y todo ante la mirada atenta de “la reina”, como la llamó el maestro Totto a Laura de Aira, que estaba pendiente de cada detalle. Ver un ensayo de estas características pone en valor el talento de estos jóvenes bailarines que buscan seguir creciendo. Como se mencionó anteriormente, esto requiere trabajo, concentración y profesionalismo, siempre abrazado al propósito de que todo salga perfecto cuando sea el momento de bailar ante el público. Un gran impulso“Estoy muy contenta porque esto le da impulso al Ballet”, expresó Laura de Aira refiriéndose a la presencia del maestro Totto, al tiempo que adelantó que “al terminar esta obra nos pondremos a trabajar en la obra 'Noche de Walpurgis', que se estrenará junto a “Danzas Polovtsianas”. Con respecto a esta pieza, la directora comentó que el vestuario está a cargo de Héctor Luongo, vestuarista del teatro Colón, que ya estuvo en Misiones trabajando durante una semana y que “realmente está haciendo un vestuario espectacular”. A la vez, destacó que “la obra es hermosísima. Alejandro Totto viene porque el es coreógrafo repositor, esto significa que la bailó, la aprendió y puede montar esa coreografía en otro lugar, de hecho ya la enseñó en otros lugares del país y del exterior. Para nosotros es importante el hecho de tener una figura que venga a trabajar con los bailarines, a explicarles, a ponerles una coreografía, porque las coreografías del repertorio son muy difíciles y cada una tiene su estilo. El le está enseñando todo el estilo que hacía en el Colón y la danza de los tártaros, esa danza de carácter, entonces él lo bailó cuando lo puso en teatro Colón la coreógrafa Tamara Grigorieva”.
“Para que exista arte, tiene que haber pasión”En un recreo de cinco minutos, el coreógrafo Alejandro Totto dialogó con el Diario y destacó que “estoy contento con el Ballet porque ponen mucho entusiasmo y muchas ganas. Y esto es así, para que exista arte, tiene que haber mucha pasión, si no hay pasión, no hay nada”. A la vez definió que “el bailarín es como un instrumento que representa a la música y por esa razón trato de buscar eso, que no sea solamente gente que hace pasos, sino, poder interpretar la música, ser artistas y no simples hacedores de pasos. Por eso busco cada uno de los movimientos y buscar la limpieza en cuanto a las diferentes posiciones de brazo, de cara y todo”. “Todos tienen un gigante adentro”Con respecto a cómo se da el momento en el que el bailarín tiene que poner en escena todo y cada detalle que aprendió, el maestro Totto explicó que “es repetición, es memoria muscular, es practicarlo y practicarlo hasta que se llega a la memoria muscular, sabemos cual es la posición y donde tenemos que apuntar, así ubicamos en el espacio cuáles son las diagonales, cuáles son los frentes. Requiere mucho trabajo, siempre un 90% es trabajo y transpiración y 10% es inspiración”. “Muchas veces aunque no tengan la ductilidad, con trabajo todo se logra. Todos tienen un gigante adentro y hay que trabajar para que ese gigante salga. Es un trabajo tedioso, cansador, pero nada se logra sin trabajo, cuando uno ve esas compañías en el exterior, la precisión que tienen como el Royal Ballet, es gente que tiene muchas horas de preparación y por encima de todo la concentración, que en este caso es una compañía joven, me gusta verlos como trabajan con ganas. Yo trato de trasmitirles todo lo que sé, todo lo que me enseñaron los coreógrafos y lograr que esto sea un gran espectáculo”, agregó.Alejandro Totto fue durante muchos años primer bailarín del Teatro Colón, y por estos días ya retirado de esa actividad se dedica a enseñar en el Instituto del Colón y por el país. Por último, Alejandro Totto destacó la labor del maestro Ananiev y de la directora Laura de Aira “por el gran trabajo que están haciendo. En esta época en que la cultura está generalmente en un segundo plano, el hecho de crear una compañía joven muy pocos los hacen, son dos provincias: Salta y Misiones, por eso todos los elogios para el maestro, para Laura porque están trabajando titánicamente. Esto es un trabajo sin prisa pero sin pausa”.