>> 2010-08-30 | Información General
En “Código Cerveza” se puede elegir entre 70 marcas y 90 variedades
• Cervezas nacionales, artesanales, importadas, negras, rojas, rubias e, incluso, las aptas para celíacos cubren los estantes del novedoso comercio •
POSADAS. “En la variedad está el gusto”, es el eslogan que identifica a Código Cerveza (cerveteca), un comercio que concentra una diversidad de marcas de esta bebida espumante, por lo que la frase se ajusta claramente a la realidad. Cervezas nacionales, artesanales, importadas, negras, rojas, rubias e, incluso, las aptas para celíacos, hecha de maíz, complementan el stock del comercio ubicado en la estratégica esquina de San Lorenzo y Roque Pérez. El emprendimiento nació hace dos meses y, según sus propietarios, vino a integrar lo que se denomina un negocio de “nicho” dentro de lo que es el amplio mundo del marketing. “Surgió a raíz del propósito de buscar ideas innovadoras, más allá de nuestra pasión por la cerveza”, explicaron. Manifestaron su satisfacción porque en distintas partes del país existen bares donde tienen una carta de marcas de cervezas, pero en este formato, de almacén premium, es el primero y único en Argentina y con una carta muy importante en cuanto a la cantidad de marcas. Poseen alrededor de setenta, entre las que se destacan unas noventa variedades. Entre estas marcas se puede encontrar a las nacionales convencionales y conocidas, pasando por las artesanales (mayormente de producción nacional) e importadas, que son un poco la “vedette” del negocio, ya que los clientes, tanto de Posadas como del interior, acuden en su búsqueda. Los inicios no fueron fáciles y continúa siendo una tarea complicada seguir agregando marcas a la carta debido a las restricciones a las importaciones impuestas en los últimos meses. Los emprendedores aclararon que, salvo ese detalle, lo demás se desarrolló dentro de lo esperado, “tuvo gran aceptación y superó ampliamente nuestras expectativas”. Señalaron que el negocio se fue “armando” desde hace casi un año, después de definir el rubro a desarrollar. Tras la apertura comenzaron con un servicio de delivery tradicional, mediante el cual los interesados llaman al (03752) 422626 y reciben en el lugar de reunión la cerveza de la marca y cantidad que deseen. También promocionan un servicio de eventos al que denominan Happy Keg (barril feliz), apuntando a un reducido número de personas (hasta veinte). Con esta modalidad se llevan hasta treinta porrones de cerveza de la marca que quieran degustar en cada barril. La intención es generar reuniones diferentes donde se pueda hacer una degustación de las marcas más variadas y empezar a impulsar esta cultura cervecera, sin olvidar las populares, de litro, por lo que ponen especial cuidado en mantenerlas frías. Los últimos años se puso mucho énfasis en el mercado del vino, pero poco se hizo respecto a la cerveza “por eso nos metimos y encaminamos este negocio, ocupando este espacio vacío en el mercado”, aseguraron. De acuerdo a la experiencia, confiaron que “lo que uno hace primero es asociar la nueva cerveza a la marca que consume usualmente, pero mucha gente viene a probar nuevas cosas. Dice, soy consumidor de tal o cual marca y entonces lo guiamos dentro de lo que puede ser ese sabor, pero, en general, muchos optan por probar algo nuevo, van encontrando su marca y en la segunda o tercera visita ya dicen quiero ésta que me gustó. Y sigue probando alguna otra”. En “Código Cerveza” atienden al público de lunes a sábados de 10.30 a 13 y de 17 a 22.
Socializar con el cliente Después de que el proyecto se consolidara, los propietarios comenzamos a investigar sobre cada marca y a catar cada una para ir descubriendo los sabores, ir anotando las diferencias y las coincidencias. Esto hizo que se especializaran cada vez más, sobre todo en el tema de cómo se elabora cada cerveza, los tipos de malta, la suavidad o amargura, que depende del agua que se utiliza. Ahora planifican una pequeña guía de sabores. Es que la gente demuestra sumo interés por este tipo de cervezas (Holanda, Francia, Dinamarca, República Checa, México, Uruguay) por lo que tratarán de conducir al cliente hacia el sabor al que está acostumbrado en general o guiarlo a probar nuevos y poder decir: “Estoy tomando una que tiene tal o cual tipo de malta o más o menos lúpulo”. La intención es acercar nociones de cómo se elabora cada marca y exponer historias, anécdotas o mitos que existen detrás de la cervecería. Todo hace suponer que el precio de una cerveza importada es inaccesible, sin embargo son populares. Una cerveza importada en porrón arranca en 6,25 pesos y una de marca, como la holandesa artesanal, considerada la mejor del mundo por su forma de elaboración, ronda los 29 pesos. Se llama La Trappe y es producida por monjes trapenses que habitan en monasterios de los cuales sólo hay siete en el mundo, seis se encuentran Bélgica y uno en Holanda. Estas cervezas denominadas “Trappenses” tienen tres años de guarda en barriles de roble, siguiendo un proceso milenario y en cierta forma muy parecido al de un vino. El costo promedio de las cervezas más solicitadas es de 12 pesos el porrón.Los propietarios aclararon que lo novedoso de la idea es acompañado de una visión diferente, ya que no vende productos sino un servicio destacado que pone al alcance de todos, por precio y calidad, productos Premiun.