>> 2010-08-31 | Espectaculos
Montaner hizo una previa en Misiones
• Espontáneo, carismático y jovial, el artista dio una conferencia de prensa ayer en el Amerian Hotel de Puerto Iguazú • Presentó su primer libro y rememoró una historia que le cambió la vida para siempre •
PUERTO IGUAZÚ. (Por Pamela Elizalde). Muchas veces los milagros se presentan como sucesos inexplicables que vienen a enseñar que hay más de un camino, que todo puede suceder en el momento y en el lugar menos pensado. Hace 18 años un milagro esperaba a Ricardo Montaner del otro lado de la puerta de un hospital en Montevideo (Uruguay), hecho que cambiaría su vida para siempre. Sobre esta historia llena de misticismo que ya es parte de su primer libro “Lo que no digo cantando” y sobre otros temas se refirió el consagrado músico en una conferencia de prensa que brindó ayer, a las 11.15, en el lujoso Amerian Hotel, de Puerto Iguazú. Después de un recital que convocó a siete mil personas en Córdoba, el artista llegó el domingo a la tierra colorada junto a su familia para descansar (dos días) y para reunirse con la prensa, en el marco del mega recital de la gira “Soy Feliz 2010” que presentará el sábado 25 de septiembre en el estadio de Crucero del Norte, en Santa Inés.Ricardo es tan cómico como espiritual y lo demostró al responder la pregunta de PRIMERA EDICIÓN referida a un hecho con ribetes milagrosos que sucedió hace 18 años. “Me sucedió un episodio hermoso que llamo ‘El niño del milagro’ en un capítulo de mi libro. Este niño de nueve meses estaba desauciado, entró con infección en los oídos y no lo atendieron a tiempo porque había una huelga de médicos, se sobrevinieron infartos cerebrales y el niño estaba a punto de ser desconectado. Ese día llegué a Montevideo (Uruguay) a las 14 y tenía un recital a las 21, entonces fui al hospital, sin saber me metí en el primer cuarto que sentí que tenía que entrar, primera puerta a la izquierda y encontré a unos papás desesperados, porque le acababan de decir que tenían que desconectar al niño que tenía cinco infartos por día y no tenían esperanzas. Allí ocurrió el milagro, porque el niño salió del coma y vi un milagro en vivo y a todo color. El domingo el chico cumplió 18 años y lo veo cada vez que voy a Uruguay. A partir de allí empecé a sensibilizarme y a ver más milagros todavía, me di cuenta de que a lo largo de mi vida había estado presente en otros hechos parecidos y no me había dado cuenta. Allí entendí que tenía que estar cerca de Dios y nació una necesidad muy profunda de reconocer a Cristo como el verdadero salvador de mi vida”, afirmó el carismático artista. Esta historia es uno de los tesoros hecho palabras que forman parte del primer libro de Montaner titulado “Lo que no digo cantando”, el cual se concretó porque tenía que “contar cosas más explícitamente que las que cuento en las canciones”. Si bien aclaró que no se trata de una autobiografía, habla “de procesos en mi vida y de cosas que me sucedieron y que siento que debía compartir con la gente que me sigue”, al tiempo que adelantó que proyecta un segundo libro.
“Aló, aló ‘Foco’”, la anécdotaComo es habitual en las conferencias, los teléfonos y grabadores quedan sobre la mesa próximos al entrevistado. Así fue ayer hasta que en el momento menos pensado se desató este episodio que arrancó carcajadas entre los periodistas y que pintó de lleno la picardía y el buen humor de Montaner. En medio de una respuesta comenzó a sonar un teléfono celular, Ricardo vio el visor y leyó “es Foco” (apodo de Aníbal Schmidt, director de Eldorado Radio Show y Norte Misionero), atendió y dijo “Aló, aló Foco”, mientras del otro lado el señor nunca se enteró que estaba, en forma directa, hablando con el artista y de hecho cortó el teléfono. La charla siguió entre risas, hasta que volvió a sonar y era ‘Foco’ otra vez, sólo que en esta oportunidad dando indicaciones a “Julio”, el conductor del programa: “Fijate Julio para salir en vivo ya”, con intenciones de poner al aire la conferencia en su radio, mientras Ricardo le decía “Dile a Julio que no rompa... que ya voy”. ‘Foco’ no reconoció la tonada venezolana de Montaner. “Cambio y fuera Foco” insistía el cantante y del otro lado el silencio. Así sucedió unas tres veces a lo largo de la conferencia. “Esto se volvió un desorden ya”, agregó risueño el músico sobre el simpático hecho.Pasadas las risas, todo volvió a la normalidad y quedó a la vista la jovialidad, la autenticidad y el buen sentido del humor de este artista que en pocos meses será abuelo por primera vez. Consultado acerca de qué mundo sueña para su nieta Julieta, manifestó: “Julieta se va a encontrar con una familia que la está esperando para hacérselo un poco más sencillo y para que su realidad, a pesar de la realidad, sea hermosa y por lo menos dejarle acomodado al planeta para que ella lo pueda vivir en otras circunstancias, diferente a la que la encuentra uno”. En un espacio contiguo a la sala de prensa, Ricardo completó el cupón para el “Voto Cataratas”, a modo de lograr que sean consideradas una de las Maravillas Naturales del Mundo.En otro orden, la estrella de la música romántica latinoamericana afirmó que se siente “maravillado” por Misiones. En la siesta de ayer fue con su esposa Marlene y sus hijos a recorrer las Cataratas. En tanto, adelantó que vendrá a la provincia dos días antes del recital para conocer las reducciones Jesuíticas de San Ignacio y los Saltos del Moconá.Terminada su gira en Argentina, el 30 de septiembre Ricardo comenzará a trabajar en un disco de tango, cuyo repertorio aún se está definiendo. En cuanto al show en Misiones afirmó que “tiene todas las expectativas” y que contará con el mismo montaje del Luna Park pero con “unas cinco canciones más”. Luego de treinta minutos de charla Ricardo se despidió diciendo: “Chau a todos, los espero. Chau ‘Foco’”.