>> 2010-08-31 | Deportes
Esta vez fue por paliza
• Superó con tranquilidad a Angola 91 a 70 y lidera el grupo A • Hoy descansa y mañana enfrenta a Jordania desde las 15.30 •
KAYSERI-TURQUÍA (DyN, Especial por Alejandro Pérez). El seleccionado argentino consiguió ayer una cómoda victoria sobre Angola, por 91-70, que le permite, en la tercera fecha del Campeonato Mundial de Turquía, seguir como puntero e invicto en el grupo A, que tiene sede en la ciudad Kayseri.Sin jugar en su nivel habitual, a Argentina le alcanzó con la jerarquía y la experiencia de su plantel para marcar claras diferencias. Luis Scola, con 32 puntos y 8 rebotes, volvió a ser la gran figura argentina, aunque esta vez tuvo un buen acompañamiento en Carlos Delfino, que terminó con 22 puntos y 5 rebotes.Hoy habrá día de descanso en el grupo y la cuarta fecha de la zona de Kayseri se disputará mañana, día en que los argentinos enfrentarán a Jordania, desde las 15.30.
Eficacia de la mano de ScolaSi bien esta vez Argentina mostró eficacia en el ataque, sobre todo por otra tarea inmejorable de Scola (13-21 dobles y 6-6 libres totales), no defendió con intensidad, lo cual le permitió a los africanos, con buena puntería, mantenerse cerca en el marcador.Sin embargo, los dirigidos por Sergio Hernández supieron reaccionar a tiempo para cerrar el cuarto inicial con victoria, por 23-20. El segundo pasaje siguió mostrando una imagen desteñida del equipo argentino, que tuvo desconcentraciones que le impedían marcar diferencias en el resultado, a lo que se sumaba una baja efectividad en sus tiros de tres puntos (3-13). Recién lo consiguió cuando ajustó su defensa y eso le dio buenas opciones en ataque rápido, con lo que metió un parcial de 8-0 para irse al descanso con una tranquilizador 45-32, la máxima ventaja del parcial. Un flojo parcial y repunte finalEn el tercer cuarto se vio lo más flojo de Argentina, porque se cayó en defensa y perdió el juego de conjunto, permitió la reacción de Angola, que con las acciones individuales de Cipriano y los tiros de distancia de Morais (3-6 triples) se acercó a un inesperado 62-59, ante un equipo nacional que parecía no calentar ni tener reacción.Pero el conjunto de Hernández levantó otra vez en el cuarto final, sumó un pasaje de 16-0 con el que quebró el partido. La base de esa recuperación fue la defensa, mucho más sólida, lo que le permitió aprovechar varios contraataques, que sentenciaron el partido cuando la ventaja máxima llegó a 24 puntos.