>> 2010-09-01 | Información General

En Puerto Iguazú seleccionan a los más duros combatientes

• Desde el 2 de agosto se desarrolla el curso de formación de Cazadores de Monte, tropa de operaciones especiales del Ejército • Se extiende por dos meses •

PUERTO IGUAZÚ. Ser un “cazador de monte” no es para cualquier soldado: pocos se animan. Un total de 102 oficiales y suboficiales iniciaron el pasado 2 de agosto en esta ciudad el curso que forma a estos hombres y sólo 59 continúan aún, cuando falta todavía un mes de adiestramiento. Entre ellos hay una mujer oficial, que si logra superar el curso sería la segunda en lograrlo.En total son 60 días de preparación, que los llevará en operaciones por las geografías de Bernardo de Irigoyen, San Javier y Formosa. El curso es necesariamente duro: se los capacita y selecciona en un proceso muy profesional, donde el soldado aprende y se endurece con la guía de instructores que los llevaran a conocer el límite de sus posibilidades físicas, psicológicas e intelectuales. Con todo su equipo a cuestas, cargan con 35 kilos de forma permanente entre mochila, casco, correaje y fusil. Y la jornada de entrenamiento se inicia y termina recitando de memoria la oración del cazador que lleva la prosa de Almafuerte: “No te des por vencido, ni aun vencido”. Los “cazadores de monte” aprenden a sobrevivir, moverse y combatir en la selva de la forma más eficiente y con una moral de combate superior a la de cualquier oponente. Al término del curso, dominarán como nadie los secretos de la vida en la selva -que aprenden de los aborígenes- y el arte de combatir en ella. Forman parte del curso materias como supervivencia, tiro, táctica, técnicas anfibias, comunicaciones, demoliciones, combate, planeamiento, aerocooperación y dirección de los fuegos de artillería.En una de las prácticas, que se extendió por tres días, comenzaron a infiltrarse en medio de la noche, saltando al agua desde helicópteros en un punto lejano. Luego, en balsas construidas con elementos naturales, flotaron en grupos 30 kilómetros río abajo, simulando ser camalotes. Se reorganizaron y atravesaron 20 kilómetros de monte en la noche, descansando durante el día, sin hacer un solo ruido, sin romper una sola rama, sin dejar un solo rastro a su paso y arrastrándose muy lentamente los últimos 500 metros para no ser descubiertos.
Sólo para los mejoresEl curso es dirigido por Mario Gabriel Dotto, el comandante de la Brigada de Monte XII con asiento en Posadas, que nuclea las unidades militares del Nordeste argentino, y se ejecuta en el Centro Regional de Adiestramiento Operacional de Monte “Puerto Península”, en Puerto Iguazú.Los cursantes provienen de todo el Ejército, pero en un 90% son integrantes de alguna unidad de la Brigada de Monte XII. Son oficiales y suboficiales de las distintas armas y servicios de la fuerza, en su mayor número de las unidades regulares de Infantería de Monte.Previamente, deben preparase y postularse para superar una admisión que consiste en evaluaciones intelectuales, físicas y médicas que acreditan su capacidad. Las separaciones son voluntarias (a pedido de los cursantes) o por decisión de la dirección del curso, por bajo rendimiento.Los cuadros que finalizan el adiestramiento nutren las cuatro Compañías de Cazadores de Monte que posee el Ejército Argentino. Dos de ellas, en suelo misionero, llevan los nombres de héroes locales: la Compañía de Cazadores de Monte 12 “Coronel Andrés Guacurarí y Artigas”, con asiento en Iguazú, y la Compañía de Cazadores de Monte 18 “Teniente Primero Roberto Néstor Estévez”, en Bernardo de Irigoyen. Las otras dos son la Compañía de Cazadores de Monte 19, con asiento en Formosa, y la Compañía de Cazadores de Monte 17 con asiento en Tartagal (Salta).