>> 2010-09-01 | Información General
Tarjeta verde: salvo Irigoyen, el resto no “sufre” tanto su exigencia
• Alba Posse sería otra de las ciudades cuya actividad mercantil se obstaculiza por la aplicación de la norma • En Andresito y El Soberbio tuvieron un impacto mucho menor •
POSADAS, ALBA POSSE, SAN JAVIER, EL SOBERBIO Y ANDRESITO. Después de que comerciantes y funcionarios de Bernardo de Irigoyen manifestaran a PRIMERA EDICIÓN su preocupación por la fuerte caída que tuvo la actividad mercantil en esa comuna, a causa de la aplicación de una norma que exige a los brasileños que vengan a la Argentina pagar un seguro internacional; algunas las localidades fronterizas, vecinas a Irigoyen también se mostraron -en menor o mayor medida-, afectadas por la exigencia. El caso quizá más complicado lo sobrelleva Alba Posse, (vecina de Puerto Mauá, Brasil) donde en las últimas semanas, la actividad comercial también se vio severamente afectada porque los clientes brasileños, que buscan -con el cambio a favor- un beneficio para ahorrar algunos reales, no “ven” el negocio de comprar en nuestro país si deben abonar el alto costo de ese seguro, y por consiguiente dejan de atravesar la frontera. “El brasileño ve como un costo y ya no como un beneficio tener que venir a la Argentina. Actualmente estamos evaluando la alternativa de poner en vigencia una tarjeta vecinal entre Alba Posse y Puerto Mauá para que el brasileño que cruce al país -pero que permanezca dentro del municipio-, pueda circular con un seguro precario sin que se le exija la Tarjeta Verde”, expresó en el alcalde, Nelson Carvalho. “Es una propuesta que estamos estudiando con el prefecto de Puerto Mauá para que ni el vecino de Alba Posse o bien los brasileños que vengan desde allí tengan trabas”, expresó Carvalho.“Esta norma no afecta bastante porque el brasileño dejó de venir, y son muy notorias las caídas en las ventas. Aquí, hay que sumar el valor que cobra la balsa para pasar el río, que además de cobrar el vehículo, también lo hace por cada pasajero dentro de él”, lamentó el intendente al tiempo que sintetizó “los costos se van para arriba, y como son muy altos y la gente deja de venir”. En cuanto a la merma de las ventas, Carvalho estimó que ya supera el 50% en los últimos veinte días.
Impacto menorEn San Javier, Andresito y El Soberbio -en tanto- se presentan situaciones bien distintas, en la primera localidad fronteriza la exigencia de la Tarjeta Verde no es una novedad, ya que según el experto en Comercio Internacional, Adrián Didolich, oriundo de San Javier “aquí siempre se pidió la carta verde. Ahora por el cambio favorable para Brasil se suelen ver filas de autos que quedan estacionados en la aduana, ya que quien quiere comprar y no tiene el seguro internacional al día, se va caminando hasta el pueblo. Por lo menos ahora nosotros no estamos teniendo problemas recientes en ese sentido”, especificó Didolich. Por otro lado, en el paso fronterizo que comparten Andresito (Argentina) y Capanema (Brasil), todavía no se ha notado ninguna modificación en la conducta de compradores brasileños, quienes “siguen viniendo y aquí no se nota una gran diferencia o caída en las ventas, como por ejemplo si sabemos que ocurre en Irigoyen”, comentó la concejal y empresaria local Noemí Ozurkiewicz, en coincidencia con par de El Soberbio, Neusa Nitsche.
El ejemplo IguazúHace algunos años, la fronteriza Iguazú, super visitada Capital del Turismo, fue la primera en sentir los efectos de la norma, con caídas estrepitosas en todos los rubros. El caso fomentó más de una reacción y con el tiempo las autoridades brasileñas arribaron a la solución de crear oficinitas ubicadas a unos 200 metros del paso fronterizo (del lado brasileño) donde se puede pagar un seguro precario que cubre al viajante por 24 y 48 horas para ingresar a Argentina. Allí le expende el papel verde a los viajantes que más tarde se requerirá en la aduana argentina.Lo cierto es que por lo menos en Irigoyen, donde más fuerte se hizo la aplicación de la ley, mañana habrá una reunión entre funcionarios comunales, provinciales y nacionales para estudiar algunas ideas que sirvan a fin de evitar que las economías se asfixien del todo.El intendente Oscar Gandulla ya adelantó, días pasados, que tomará los ejemplos de aquellas comunidades que resolvieron las trabas sin que por ello se “incumplan las leyes. La ley no se va a derogar así que vamos a tener que formular alternativas para no sufrir efectos tan negativos”, había graficado. Por el momento, en Irigoyen ya se está aplicando la idea de grupo de comerciantes, quienes aceptaron juntar un fondo común para cubrir el 50% del valor del seguro exigido en Aduanas, con tal de no perder a su clientela.