>> 2010-09-02 | Información General

Las luchadoras de la solidaridad

• Abrió sus puertas en 1988 en una casita ñanderoga construida sobre un terreno donado por una humilde enfermera • Casi siempre funciona a pleno •

POSADAS. El Hogar de Tránsito Madre Teresa de Calcuta, reconocido como el “hotel de los pobres”, cumplirá el domingo 22 años de existencia al servicio de los pacientes ambulatorios y familiares de enfermos internados los hospitales Madariaga o de Pediatría. Por esa razón, las doce almas generosas que luchan diariamente ad honorem para poder ofrecer a quienes necesitan un cálido albergue mientras dura el tratamiento propio o de un familiar, invitaron a todos los misioneros a acompañarlos en la Misa de Acción de Gracias, que se celebrará el sábado a las 20.30, en la parroquia Inmaculada de esta ciudad. Fiel a la enseñanza de la beata Teresa de Calcuta, las personas que integran la asociación cooperadora prefieren no hablar de la ayuda que no reciben o la demora con que llegan los subsidios estatales, “no nos gusta llorar ni reclamar porque confiamos en la providencia divina”.  
Ejemplos a seguir “Recibimos a pacientes y sus familias que sean pobres, no cuenten con obra social y vengan del interior de Misiones. Somos una asociación civil que luchamos con mucho amor y tratando de seguir el ejemplo de la Madre Teresa, como dijo ella: ‘Si no puedes hacer por cien, hazlo por uno, pero hazlo’”, indicó a PRIMERA EDICIÓN la actual tesorera de esta asociación, Aída Beyer de Carlés. La asociación no sólo les ofrece un hogar transitorio a estas personas, a veces familias enteras, sino también, cuando es necesario, comida y ropa, pues “algunos tratamientos son largos o la espera se extiende más de lo esperado porque se suspenden las cirugía y muchas veces los sorprende los cambios de clima; entonces también les damos ropa y zapatos. Nos mueve el amor, somos doce personas en la comisión y tenemos voluntarios… cuando la situación se pone muy difícil somos bendecidos por la providencia divina y siempre aparece un alma generosa”, remarcó esta mujer que trabaja en el hogar de tránsito desde que abrió sus puertas. “La Madre Teresa nunca tuvo que cerrar ninguna de sus casas y, si bien estamos muy lejos de poder compararnos con ella, nosotros creemos que también podremos mantener el hogar de tránsito abierto”, aseguró con humildad.    
Un sueñoEl “hotel de los pobres” está ubicado a cincuenta metros del ingreso principal del viejo hospital Madariaga. Comenzó hace 22 años con una casa de madera ñanderoga que fue ampliándose a lo largo de estas dos décadas. Fue una humilde enfermera -Blanca Isabel Cherey- quien donó el terreno, su única propiedad, para que allí se emplazara el hogar. “Le conseguimos un departamento en la chacra 32-33 para que tenga donde vivir. Al año que donó el terreno, esta mujer murió atropellada por un auto… desde entonces es un ángel que nos acompaña”, recordó Aída.Las instalaciones actuales -con una capacidad para cuarenta personas aproximadamente- resultan insuficiente, porque continúan siendo la única institución en Posadas en prestar este esencial servicio, “tenemos el sueño de construir una nueva sede, hace un año presentamos el proyecto ante las organizaciones que nos ayudan desde Europa, pero las cosas están difícil también allí…”.  Según contó Aída, el hogar está casi siempre repleto, “muchas veces hemos tenido que rechazar a personas con un gran dolor en el alma porque ya no hay lugar para darles hospedaje”.   

Invitación abierta Las necesidades del hogar de tránsito son muchas y los recursos humanos y económicos son escasos, por lo que quienes siguen cumpliendo el deseo de sus fundadores (liderados por el padre Jaime Vorwerk y la hermana Maryvirginia Coronil), que es dar albergue a enfermos ambulatorios y sus acompañantes, invitan a los interesados a sumarse en este proyecto. “Invitamos a las personas de buena voluntad a que visiten el hogar y sean testigos de cómo gente del interior, bebés, niños, mujeres, hombres y ancianos con distintos tipos de dolencias o, simplemente, acompañando a un familiar enfermo, mitigan el dolor de la espera, comparten con los casuales compañeros el sufrimiento y el dolor, encontrando en este humilde albergue una ducha caliente y una cama donde reposar mientras son atendidos en el hospital”, destacaron los integrantes de la asociación. Los interesados pueden ayudar de distintas formas, haciéndose socios con una cuota mensual, donando un rato de su tiempo, reuniéndose los segundos y cuartos jueves del mes a las 19 con la comisión directiva, con ropa y calzados en buen estado, artículos de limpieza, de higiene personal y alimentos no perecederos (especialmente leche, yerba, azúcar, fideos, arroz y galletitas), lienzos de algodón de 1,50 de ancho para confeccionar sábanas y fundas, frazadas y colchones de una plaza de alta densidad. La comisión directiva está abocada en la actualidad a reunir los fondos (4.000 pesos) para construir las cloacas. Para contactarse con ellos, (03752) 440289 (tesorera), 422792 (presidenta), 449676 (hogar).