>> 2010-09-02 | Policiales
Mataron a un tarefero y el reloj de la vÃctima los confinó a la cárcel
• El crimen fue el 11 de mayo de 2008 en Andresito • Para la Justicia se trató de un robo seguido de muerte • Uno de los tres asesinos tenía puesto el reloj cuando lo arrestaron •
ELDORADO. Tres hombres fueron condenados a diez años de prisión después de confesar que ellos mataron a golpes al tarefero Armando Lemes, en un violento episodio suscitado la madrugada del 11 de mayo de 2008 en un paraje de Comandante Andresito.Para la Justicia se trató de un robo seguido de muerte. Incluso, uno de los ahora condenados, al momento de su detención, aún tenía en la muñeca el reloj de la víctima, muy particular por cierto: de mallas plateadas y agujas verdes.La sentencia fue adoptada por el Tribunal Penal 1 de Eldorado y la resolución lleva la firma de los camaristas Atilio León, Lyda Inés Gallardo y el juez subrogante Nicolás Esteban Ziman.El fallo recayó sobre los hombros de César González Benítez, Carlos Javier Rotela y Walter Barrios González.El lamentable episodio se produjo en el paraje Península, situado a unos once kilómetros al noroeste de la comuna de Comandante Andresito.El 10 de mayo, poco después del almuerzo, la víctima, Antonio Lemes, se dirigió con su concubina y la hija de ella a un bar pool de la zona.El hombre comenzó a jugar al pool con González Benítez, Rotela y Barrios González.En determinado momento, uno de estos tres hombres se sobrepasó con la chica diciéndole cosas fuera de lugar. Entonces la joven y su madre decidieron marcharse y regresar al campamento de tareferos.Lemes, en cambio, decidió quedarse porque había comenzado una partida de naipes y una nueva ronda de cervezas.Entrada la mañana del 11 de mayo, su concubina encontró su cadáver cerca de la carpa de tareferos.Tenía el torso desnudo y la cara prácticamente desfigurada. A pocos metros se encontró la camisa, llena de agujeros al parecer efectuados con cuchillo.La mujer relataría después que le faltaban un sombrero de cuerina marrón, los documentos personales, el reloj y cien pesos.Justamente, ese reloj fue hallado en la muñeca de César González Benítez al momento de su arresto.La autopsia determinó que el deceso se produjo por traumatismo cráneo facial.