>> 2010-09-03 | Información General
Talleres de ayuda para contener a un adolescente
• “Lo que más nos dicen es que no tienen autoridad, no los respetan”, indicó una directiva del establecimiento •
POSADAS. “Cómo ser padre de un hijo adolescente”, se denominó el primer taller que se realizó en el CEP 6 del barrio Fátima, mediante el cual los directivos de dicho establecimiento educativo dieron inicio a este proyecto en el que buscan orientar a los padres y tutores para enfrentar los reiterados problemas de “falta de autoridad, de diálogo o violencia” a los que deben enfrentarse a diario.“Vivimos en un barrio con carencias económicas, sociales y de todo tipo, donde los chicos tienen muchas dificultades para poder estudiar. Inmerso en ese contexto está el problema de los padres, que por ahí están ausentes en la formación de los hijos, algunas veces por desconocimiento y otras porque no saben cómo hacerlo”, indicó Irene Allende, directiva del CEP 6 y referente de dicho establecimiento. Según comentó Allende es habitual que los padres concurran “y nos piden por favor que hagamos algo para contener a sus hijos, porque ellos no pueden o no saben cómo encaminarlos. Lo que más se escucha es que no tienen autoridad, no los respetan, ni tampoco les comentan lo que hacen, tanto en la escuela como en su vida personal. Es como que los padres vienen en un pedido de auxilio a la escuela, nos transmiten esta responsabilidad porque están desesperados, es una situación que los supera”.De acuerdo a la experiencia que posee como docente, Allende destacó que se puede observar claramente como afectan e inciden todos los problemas de los adolescentes en su rendimiento académico. “Es por eso que nos movilizamos tratando de encarar algún tipo de actividad para poder ayudar a los padres, para así entregarles las herramientas necesarias a través de charlas a cargo de profesionales y especialistas, que en definitiva los encaminen. Así que surgieron estos talleres que denominamos Escuela para Padres. Hicimos la primera experiencia y había generado bastante expectativa entre todos quienes conformamos el plantel de esta institución, porque fueron muchos los padres que se habían acercado a plantear esta situación en reiteradas oportunidades, pero lamentablemente la convocatoria no fue la esperada, porque hubo alrededor de cuarenta participantes, cuando esperábamos mucho más”, apuntó.Lejos de desalentarse Allende dijo que “la próxima vez esperamos que se acerquen más padres y los que ya estuvieron que sirvan de multiplicadores. Hay muchas cuestiones que son difíciles en las que los docentes también necesitamos que los padres nos ayuden. Si no trabajamos en conjunto nadie sacará a estos chicos adelante. Recetas no hay para la adolescencia. Pero en esta, que fue la primera vez, los padres hicieron una especie de catarsis, se contaban las cosas que hacen sus hijos. Incluso lo que algunos consideraban que eran muy malas pero que resultan son propias de un chico de esa edad. Recién ahí, al intercambiar sus experiencias o escuchar a un profesional, se dan cuenta ello”.