>> 2010-09-04 | Información General
Biodiesel con aceite de cocina para el colectivo de la escuelita
• Involucra la participación de ocho mil alumnos de primaria para acopiar aceite comestible usado y que más tarde será llevado a la planta transformadora de Alem •
SAN VICENTE. Con la intención de reactivar el colectivo escolar que presta servicios dentro del circuito educativo de las escuelas que forman parte del proyecto de Expansión y Mejoramiento de la Educación Rural (EMER), los directores de todas las escuelas primarias de esta localidad aprobaron un proyecto que apunta a convertir el aceite comestible usado, en biodiesel. El plan lleva el nombre de “Energía Para mi Pueblo”, fue presentado por el docente Catalino Elizalde y aprobado por la supervisión zonal de escuelas primarias para brindar ayuda a los alumnos del Proyecto EMER ya que en los últimos años se ha agravado la necesidad del combustible para ese transporte escolar. Hasta ahora se venían cubriendo los costos del carburante mediante la realización de fiestas, rifas, donaciones y el aporte de los padres de los alumnos, pero con el proyecto se busca una solución de fondo. Hay que recordar que el sistema EMER prevé el traslado periódico de los alumnos de las escuelas rurales desde los establecimientos educativos rurales hasta donde se encuentran los talleres donde los alumnos realizan las prácticas de carpintería, cocina, costuras, entre otros, pero se dejó de recibir los fondos para el combustible. “El sistema EMER no es tenido en cuenta por las autoridades educativas provinciales y a su vez, las escuelas nos negamos a dejar de funcionar”, comentó el autor del proyecto a PRIMERA EDICIÓN quien destacó: “la intención es que cada uno de los ocho mil alumnos primarios de la localidad lleven el aceite comestible usado a la escuela donde concurren y después sea llevado a la planta elaboradora de biodiesel en Aristóbulo del Valle”.
AvalEl proyecto fue presentado a la supervisión zonal quien lo avaló y recurrió a los directores de las escuelas del municipio. Se trata de un plan piloto, que busca en una primera instancia ver la respuesta de los alumnos de todo San Vicente y comprobar si es posible juntar la suficiente cantidad de aceite viejo para transformarlo en el combustible que sirva para el transporte de los chicos hasta los talleres donde realizan sus tareas técnicas.“El éxito se va a ver con el tiempo. Esperamos la entera colaboración de los alumnos y también de la sociedad en general para que se acerque y colabore con el aceite usado, que es la materia prima para elaborar el combustible que después vamos a utilizar”, recalcó Elizalde.Por su lado el director de Tabaco y Cultivos no Tradicionales Roberto Rockenbach explicó “la idea surgió porque los docentes siempre nos piden colaboración de combustible y se nos ocurrió esto”.