>> 2010-09-09 | Deportes
El objetivo: estar entre los cuatro mejores
ESTAMBUL, Turquía (AFP-NA). La invicta Lituania se presenta como un adversario complicado para Argentina, hoy desde las 15 de nuestro país, en los cuartos de final del Mundial de básquetbol, con el recuerdo aún reciente de su gran triunfo sobre Brasil (93-89) y la exhibición de Luis Scola.El ala pívot de los Houston Rockets, máximo anotador del torneo y autor de 37 puntos ante la “seleção” en octavos, volverá a ser el principal arma del equipo para desactivar a un combinado lituano que ha ganando todos sus partidos, incluida una gran remontada ante la campeona mundial España (76-73).Por ello, aunque algunos ven a los bálticos más accesibles que los brasileños, en el equipo ya han pedido cautela y respeto para un rival que a pesar de la pequeña talla del país es un grande desde hace años en el básquet internacional.“Es un equipo muy joven. No vamos a relajarnos. Creo que es un rival duro, quizá no tanto como Brasil, pero va a ser duro, a estas alturas del torneo todos los rivales lo son”, subrayó el alero Carlos Delfino sobre los lituanos.En el equipo preocupa precisamente la excesiva dependencia de sus estrellas Scola y Delfino, pero también se recuerda que el mismo ha rendido a alto nivel como bloque cuando fue necesario y que hombres como Pablo Prigioni o Hernán Jasen también respondieron cuando se necesitó su aporte.Desde el Mundial 2002, donde el equipo se colgó la plata, Argentina siempre llegó a semifinales en las grandes citas (Juegos Olímpicos y Mundiales) y en caso de hacerlo también esta vez repetiría la actuación de hace cuatro años en Japón, cuando cayó ante España por apenas un punto (75-74).El obstáculo se llama Lituania, un equipo que llegó al torneo con importantes bajas, como casi todas las selecciones, pero que contó con Linas Kleiza y Mantas Kalnietis como hombres clave para conquistar el liderato del grupo D primero y para superar a China en octavos después (78-67). El ganador del partido se verá el sábado en semifinales con el vencedor de la otra eliminatoria de hoy, entre el todopoderoso y también invicto Estados Unidos y Rusia, que tratará de dar la sorpresa y colarse contra pronóstico entre los cuatro primeros del torneo.