>> 2010-09-09 | Politica y Economia
Tregua hasta el viernes en el conflicto salarial municipal
• Hasta las 10 tendría tiempo el Sindicato de Empleados Municipales para lograr el incremento • Como otras veces, la basura inundaría las calles •
POSADAS. Una tregua hasta la mañana del viernes habrían resuelto los municipales autoconvocados en espera de una mejora a la oferta salarial acordada entre el sindicato que los representa y el intendente Orlando Ramón Franco. Esas 48 horas se habían aprobado ayer, en momentos en que varios camiones cargados de residuos domiciliarios se encontraban a espaldas de la Municipalidad, sobre la calle 3 de Febrero esperando la resolución de la asamblea para descargar su contenido frente al edificio municipal.La intimación se la habían trasmitido al titular del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Posadas (SOEMP), José Ramón López, a quien le volvieron a reclamar que cumpla con su promesa electoral de encabezar los reclamos para obtener un sueldo digno que supere los magros cien pesos ofrecidos por el jefe comunal y que el viernes pasado habían sido aceptados en la reunión del cuerpo de delegados.Los autoconvocados reclaman un aumento salarial de 500 pesos, a fin de llevar el básico a un valor similar a los 1.740 pesos establecidos por la Nación y la Provincia.
Conflicto en marchaEl conflicto estalló el martes, coincidiendo llamativamente con la ausencia del intendente Franco y su reemplazo transitorio por la titular del Concejo Deliberante, Felisa Gottschalk, a quien le tocó interceder ante quienes ocuparon la planta baja del edificio de San Martín y Rivadavia. Y en tanto ayer, luego de la reasunción de Franco, un grupo de los autoconvocados volvieron a reunirse con ella en el Concejo para reclamarle intervenga como mediadora en el conflicto. Algo que poco antes le había valido una dura acusación del secretario municipal de Gobierno, Pablo Hassan, que sospechó que la responsabilidad de los hechos que desconocieron la conducción sindical, era resultado de su intervención y de la del concejal Ricardo Skanata, buscando producir descrédito en torno al gobierno municipal.A su vez, Skanata negó toda acusación y cuestionó la actitud del Intendente de haber “comprado” una conducción sindical que asumió una actitud servil y desconoce a sus representados, según ambos señalaron a un televisora local.