>> 2011-07-29 | Información General

Inquieta la situación económica del hogar Santa Teresa en Oberá

• El establecimiento se sustenta en un 80% con aportes privados, la mayor parte de ellos procedentes de Irlanda • Pero la crisis en Europa hizo caer las donaciones •

OBERÁ. Nuevamente el hogar Santa Teresa del Niño Jesús de esta ciudad atraviesa una situación económica crítica, que se ve potenciada por la debacle económica que se vive en Irlanda, desde donde proviene el aporte más importante para sostener esta obra de amor y caridad al prójimo.

El establecimiento actualmente alberga a 33 residentes con distintas discapacidades, que llegan por orden de la Justicia o por pedidos especiales de instituciones de gobierno. Emplea a veinte profesionales y asistentes a los que se les debe pagar el sueldo y para el mantenimiento en general precisa 250 mil pesos mensuales. El Gobierno misionero aporta 50 mil y el resto deben cubrirlo con el aporte de privados y con los fondos que provienen de Irlanda, que por la crisis económica en Europa cada vez corren más riesgos.

En estos momentos, el sacerdote Guillermo Hayes, presidente y fundador del hogar, está precisamente en Irlanda en busca de ayuda. “Me encontré con un panorama mucho más difícil de lo que me imaginaba, la recesión es muy fuerte aquí y tengo miedo de volver sin ningún centavo”, expresó en comunicación telefónica con PRIMERA EDICIÓN.

El religioso describió que en su país de origen “hay fábricas que se cierran todos los días, parece que caí a pedir ayuda en un momento inoportuno y son pocas las esperanzas que tengo, así que deposito toda la confianza en el buen corazón de los argentinos”.

Hayes obtiene ayuda en Irlanda a través de colectas en misas que celebra, además de otras actividades. También sus amigos colaboran para recaudar fondos, que -mediante la contemplación del Gobierno irlandés- salen del país en concepto de “caridad”.


“Más ayuda del Gobierno”

Ante este panorama desalentador, las autoridades del hogar enviaron una nota al gobernador de Misiones, Maurice Closs, a quien pusieron en conocimiento de la situación y solicitaron que se incremente el aporte provincial de 50 mil a 150 mil pesos, teniendo en cuenta el aporte que reciben otras instituciones cuyos residentes no demandan una atención especializada como en el Santa Teresa, donde son cuidados las 24 horas del día, los siete días de la semana. Tal es así que, por ejemplo, recientemente ingresó una joven de 22 años con una patología de “psicosis oligofrénica con síndrome compulsivo” que se encuentra en un tratamiento de larga data.

“Necesitamos urgentemente su ayuda para mantener nuestros servicios a las personas mas pobres y abandonadas”, pide el padre Guillermo Hayes en la misiva en la que solicita al mandatario que “el subsidio (que aporta la Provincia) se reciba dentro de los primeros días de cada mes, para evitar las multas o intereses de los organismos privados y públicos, como el gremio de los trabajadores, la Afip y empresas, por pagos fuera de término”. 

Para evitar esos intereses por mora, hoy desde el hogar tiene que pedir prestado a distintas personas. Para colmo, según pudo averiguar este diario, el Gobierno adeuda por lo menos dos meses del subsidio. 

Ayer, en diálogo con PRIMERA EDICIÓN, el vicepresidente de la institución, Rafael Pereyra Pigerl,  y el administrador, José Jakubow, se manifestaron “preocupados por las serias dificultades económicas que tenemos” e insistieron en que “el Gobierno nos incremente si es posible el monto del subsidio que recibimos”.

Así como muchas otras personas que aportan permanentemente al  hogar Santa Teresa y también al Virgen de Luján de Guaraní, Luis Rivoira manifestó ayer que “todos debemos una gran cadena de amor para ayudar”. De hecho, todos los aportes son bienvenidos. Pereyra Pigerl ejemplificó que “vendría bien la donación de frutas para los chicos, como banana, manzana y pera”.

SERVICIO ESENCIAL. A 33 personas discapacitadas, pobres y abandonadas alberga y atiende actualmente el hogar Santa Teresa de Oberá.