>> 2012-02-05 | Politica y Economia

Jubilaciones: dejó bronca el beneficio para unos pocos

• El promedio de jubilaciones provinciales sería de $2.600 cuando las canastas públicas y las privadas superan ese monto • El Gobierno provincial dejó con las ganas de festejar a cerca de 18 mil pasivos •

POSADAS. Un relevamiento realizado con asociaciones de jubilados y datos de gremios de la provincia de Misiones permitió llegar a la conclusión de que el promedio salarial de los 18 mil jubilados estatales asciende a 2.600 pesos. A este número hay que descontarle los 895 jubilados que están alcanzados por la emergencia previsional, que reciben desde este mes un aumento de 15% en sus haberes y cobrarán desde 6.600 pesos hasta algo más de 8 mil pesos, según la nueva tabla de topes.

El martes un grupo de funcionarios provinciales, donde la presidente del IPS, Sandra Montiel, anunció que la salida de la emergencia previsional beneficiaría solamente a los jubilados con mejor sueldo, la mayoría de ellos ex funcionarios, jueces, diputados e intendentes. También docentes. Y dejó en claro que, para el resto de los pasivos, la posibilidad de un incremento estaba en estudio y que volverá a ser probablemente materia de actos de anuncios clossistas.

Esta situación generó bronca entre los estatales jubilados, que consideran que los doce millones de pesos que la Provincia envía al IPS desde este año, deberían ser destinados a elevar los ingresos de los que menos perciben, y no al revés.

El argumento es que la gran mayoría de los jubilados tienen sueldos que están al borde de caer el la pobreza, según los números reales, no precisamente del Indec.

Y justamente a esa edad se requieren mayores costos en tratamientos de salud, alimentación y otras cuestiones que dejan vulnerables a los jubilados.

Por ejemplo, una docente jubilada en Misiones con un cargo percibe de bolsillo poquito más que 1.500 pesos. Con dos cargos llega a 2.300 pesos de bolsillo, sin los descuentos.

Los estudios creíbles de la canasta básica de alimentos oscilan entre 1.200 y 1.500 pesos; mientras que la canasta total asciende de 2.500 hasta 4.000 pesos.

Incluso a nivel nacional, la Defensoría del Pueblo de la Tercera publicó a fin de diciembre su segunda medición de canasta para el sector de los jubilados, donde la misma arrojó un costo de 3.059 pesos .

Según los últimos estudios del Centro de Estudios Municipales y provinciales (Cemupro), por ejemplo, la canasta básica alimentaria superaba los 1.600 pesos, mientras que la canasta familiar total llegaba a 4.400 pesos.

En agosto de 2011, para el Indec era pobre una familia tipo (matrimonio y dos hijos) con ingresos inferiores a los $1.347,33. Pero los precios del Indec chocan de plano con los “precios del supermercado”, que en general duplican los precios del organismo oficial. Quiere decir que en promedio la línea de pobreza estaría encima de los 2.500 pesos, y así lo corroboran numerosos estudios privados, más cercanos a la realidad que el Indec.

Con el aumento dispuesto por Cristina Fernández de Kirchner del 17,62%: ¿Closs apurará los reajustes a los pasivos?  

Piden que jubilación sea igual al salario mínimo

El defensor de la Tercera Edad, Eugenio Semino, argumentó que “la canasta básica de un pasivo ronda los tres mil pesos”, por lo que “aunque se apliquen aumentos dos veces al año, no alcanza para cubrir las necesidades de un adulto mayor” en el caso de los haberes previsionales que abona Anses. 

Reclamó “que la jubilación mínima de mil seiscientos ochenta y siete pesos sea elevada a dos mil trescientos para equipararla con el salario mínimo vital y móvil”.

El defensor de la Tercera Edad estimó que la actualización de las jubilaciones nacionales recientemente dispuesto (del 17,62%), representa un ingreso extra de ocho pesos diarios.  

“La ley aplica automáticamente el aumento para los jubilados dos veces al años. El aumento es de ocho pesos más por día para los jubilados. Estamos distantes de cumplir con la canasta básica para los jubilados”, indicó.

En una reciente entrevista con PRIMERA EDICIÓN, el funcionario dijo que ante la falta de respuestas del Estado, cada vez más jubilados optan por hacer juicio a Anses. Y reveló que hay “unas 500 mil demandas en los Tribunales de Seguridad Social, con una litigiosidad que crece exponencialmente. Salen dos sentencias por cada ocho expedientes que entran por lo cual la mora se eterniza. Por eso estamos reclamando que la Anses no respeta los fallos ya emitidos por la Corte Suprema como ‘Sánchez, María del Carmen’; y ‘Badaro y otros’, entre otros. Al respecto, realizamos una presentación que haga extensivos los alcances de esos fallos a los jubilados que estén en juicio o que tienen el derecho análogo de quienes llegaron al fallo y sin la resolución de la Corte, que pueden llegar a morir en la espera. La cuestión, aún, no tiene resolución”. 

SIN AUMENTO. Suba de impuestos y servicios, y medicamentos impagables son parte del mes a mes de los jubilados.