Preocupados por escasez de cubiertas

•“Nosotros fuimos los primeros en aplaudir la resolución pero nos terminó perjudicando”, aseguró Patricia Filich, de JJ Neumáticos • Piden la revisión de la medida •

“En los quince años que estoy al frente del negocio pasamos muchas crisis pero como ésta ninguna. Hace algunos meses nos perjudicó la problemática del campo y ahora, con el faltante de neumáticos por el freno a la importación fuera del Mercosur, estamos mucho peor”, señaló Patricia Filich, de JJ Neumáticos, preocupada, como los demás empresarios del rubro de Posadas, por la resolución del Gobierno en el afán de defender la industria nacional.
Explicó que “lo que más afecta es a las cubiertas de alta gama que están preparadas para alta velocidad y tienen la ventaja de no pinchar como una común de vehículos de calle, y en lo que respecta a camiones no se logra dar abasto por la gran demanda existente en el país. Hay cubiertas son para el trabajo en el monte que faltan en muchas medidas al igual que los neumáticos para uso sin cámara que no se fabrican en el país. Desde hace dos meses no se consigue de ninguna marca cuando nosotros trabajamos con siete de ellas”.
Añadió que “eso se agrava y perjudica al transporte más aún. Las personas que tienen distribuidores, reventas, importadores, ponen los precios y no hay manera de llevar una solución al cliente que necesita mover camiones, autos, y si quieren tienen que pagar el precio que se consigue en plaza. Lo que complica más aún es la falta del control en el puente internacional por donde entran de manera ilegal. Eso nos perjudica tremendamente. Tenemos un 60% menos de venta que hace un año, con una inflación del 5% mensual, con el agravante que lo que se puede vender ahora no hay. Diciembre, enero y febrero son nuestros meses más fuertes y no hay neumáticos”.
De acuerdo a lo relatado por Filich, cuando el Gobierno estableció el cupo en la importación “fuimos los primeros que nos alegramos porque somos conscientes de que había que ayudar a la industria nacional (Fate y Pirelli y Firestone y Goodyear que se fabrican en Argentina) pero lo que no estudiaron fueron las diferentes medidas de neumáticos. Es que así como salen vehículos nuevos, hay nuevas medidas que en el país y en el Mercosur no se consigue porque se fabrican en Alemania, Japón y China. En ese sentido no hay opción, hay que traer de afuera. Pero desde la primera semana de noviembre se cortó la importación hasta de cubiertas de Brasil”.
“Tenemos esperanza y fe de que revean el tema”, manifestó. Es eso precisamente lo que los empresarios del sector plantearon en una nota dirigida a la Federación Argentina del Neumático y a varias reparticiones del Estado. “Pedimos que liberen un poco la importación, que cobren impuestos a la importación pero que dejen entrar el producto por más que influya en el costo, pero que haya neumáticos”, sentenció Filich.
 Todo en familia, todo a pulmón
JJ Neumáticos es una empresa familiar presidida por Patricia Filich pero apuntalada por papá Edmundo; mamá Yolanda Obstronky; hermanas: Rita, Mariela y Claudia y cuñado Cristian.
“Hace 36 años que incursionamos en los recapados y hace quince iniciamos la venta de cubiertas nuevas”, contó la empresaria, al tiempo que aseguró que “es un orgullo porque somos la firma más antigua de Misiones que lo hizo todo a pulmón. Contamos con un sistema de anillo que es único en la provincia, inventamos el sistema de recapado Express y atendemos a las empresas de transporte más grandes de la región; tenemos viajantes en Chaco, Corrientes, Formosa, y por la trayectoria tenemos las puertas abiertas en Buenos Aires”.
Reconoció que al ocuparse de la gomería tuvo que pagar “derecho de piso” y agradeció todo lo aprendido de su papá y de su tío Alfonso Filich “que ya no está”.
“Tuve que aprender sobre las máquinas, como reconstruir neumáticos, como fabricarlos, de donde sale el caucho, hacer de viajante, vender, cobrar, controlar a los vendedores y proveedores, enseñarles, buscar ofertas, buscar cubiertas para el recapado, y hasta hacer de sereno durante una noche. Era la primera en llegar y la última en irme. Había que dar el ejemplo a los empleados para que te respeten. Tenían que ver que yo daba lo mejor de mí para aprender, que ponía el hombro a la par de ellos. Además, para llevar tranquilidad a mis padres y ganarme su confianza”, recordó.
Y agregó: “Empecé a trabajar porque quería ayudar a papá y desde hace dos años se incorporaron mis hermanas, a pesar de que todas tienen título universitario. También nos acompañan mis primos René, Gastón y Hugo. Es un rubro que me gusta porque todos los días se aprende algo nuevo en el contacto con la gente, al escuchar a los clientes y solucionarles el problema como sea. Pasamos por varias crisis, abrimos sucursales y luego las cerramos, lo que implicó poner más viajantes para no desatender la zona y estar en contacto con el cliente que es lo más importante de todo. A pesar de que tenemos mucho trabajo por hacer, me pone feliz. Es un orgullo lo que logramos como familia”.