Para que los chicos no estén en la calle
Sobre la avenida López Torres y Comandante Rosales, un moderno edificio llama la atención. Parece una escuela, pero no lo es. Un cartel reza: Hogar de Día.
Muchas veces los medios periodísticos han llamado la atención a las autoridades, a los funcionarios de las diversas áreas comprometidas con el menor, sobre la presencia de pequeños que, en los cruces de semáforos, vigilados-a medias- por algún adulto, se acercaban peligrosamente a las ventanillas de los autos, pidiendo una moneda o bien ofreciendo “mentitas” que alguno compraba más por piedad que por necesidad.
En septiembre del año pasado se inauguró este hogar y DOCENTE se acercó para conversar con sus directivos ya que uno de los proyectos es el de lograr la escolarización de todos esos niños provenientes de hogares carenciados al extremo o que, simplemente, no tienen un contorno familiar estable.
Esteban Samuel López es el director del Centro de Atención Integral del Niño, Niña y Adolescentes en Situación de Vulnerabilidad y que depende de la Subsecretaría de Prevención de Adicciones y control de Drogas del Ministerio de Salud Pública.
Apenas se traspone el portón, se puede apreciar un espacio deportivo donde un grupo de varones con el profesor, juegan a la pelota. En una sala amplia, los más chiquitos se intercambian globos de colores y alguna lágrima cuando explotan. Las cuidadoras sonríen.
La concreción del proyecto es en cumplimiento de una ley promulgada por unanimidad el 20 de julio del 2009. Con presupuesto propio, tiene garantizada la continuidad.
En una recorrida por las amplias instalaciones -muy limpias- se observa la cocina, el comedor donde un grupo proveniente de la zona de Garupá ya está almorzando, una biblioteca luminosa, el salón de manualidades donde varios integrantes muestran cómo a sus muñecos “les crece el pelo” (semillas que germinan) mientras una niña dice con orgullo, mostrando el decorado de una maceta: “lo hice yo solita!”.
Un dispensario, varias oficinas con personal en plena tarea, el archivo donde está la documentación de cada ingresante. Durante los tres primeros meses se trabajó en la detención de chicos en situación de vulnerabilidad. Abarcó tres etapas: por reclutamiento, por espontaneidad -padres que acudieron en busca de ayuda- y por derivación de la Justicia, de medios gráficos, de escuelas especiales, de la comunidad etc. Actualmente hay más de 200 registrados. Abierto desde las 7 hasta las 19 los niños permanecen, tal como el nombre lo indica, durante el día, ya que se pretende que mantengan los lazos con sus familias.
Se cuenta con un proceso de admisión a cargo del personal del área social y de salud mental. Una vez admitidos, pasan por un control médico y nutricional. Y cada niño o niña debe tener un adulto que se responsabilice. El director recalca que no se trata de una guardería; no es esa la función sino la de brindar contención y apoyo diario.
¿De dónde vienen? De Garupá, Candelaria, barrio Belén, chacra 181, Nuevo Amanecer.
Durante el día se les brinda apoyo escolar y se les brindan actividades lúdicas, creativas. Talleres de plástica, música y para los niños con discapacidades, hay profesores especiales.
La inclusión en el
sistema educativo
Sabido es que en su gran mayoría, esos chicos no asisten a la escuela, o bien la abandonan sin completar siquiera un año.
Ante el alto porcentaje de deserción escolar, tienen asegurada la matrícula en establecimientos cercanos al hogar. Para ello hubo reuniones previas con gente del Ministerio de Educación. En el hogar no se dictan clases; sólo se les da el apoyo, ya que el objetivo de la institución es otro. Y que puedan asistir a escuelas comunes también es una forma de insertarlos y no segregarlos. Cuando llegan se les da el desayuno, al mediodía un almuerzo y la merienda. Durante el ciclo escolar se trabaja de 8 a 18. Los padres deben retirarlos para evitar el asistencialismo. Y son sus progenitores quienes deben inscribirlos en las respectivas escuelas. Generalmente es la madre quien asume todos los roles. En casos extremos, un familiar cercano o el hermano mayor es quien debe hacerse cargo. Si no se consigue un tutor, es la institución, pero sólo en casos muy puntuales.
Se han logrado reinserciones de adolescentes que habían abandonado los estudios y la propuesta va más allá: que también los progenitores retomen los estudios a través del Sipted o nocturnas.
“Al principio estaba con muchas ansiedades, pero ahora con las ansias más calmadas y sabiendo con qué rumbo tomar; aprendiendo mucho de los niños, porque ellos son los que nos enseñan”, concluye Samuel López, consciente de la enorme responsabilidad del cargo.
El doctor Alsina, presente en la entrevista, argumentó que, si bien el cargo que uno puede ocupar es político, es política de Estado implementar una decisión de estas y el compromiso del Estado de llevar adelante las actividades que se están cumpliendo. La idea es la de profundizar, cumplir dos objetivos: reinsertarlos en el sistema educativo y llevar la iniciativa a los padres, a través de la Escuela de Artes y Oficios, del Sipted y su educación a distancia. Que la educación haga crecer a los padres. Y de fortalecer los vínculos con los hogares.
En Posadas hay alrededor de 27 hogares, dependientes de ONG, de fundaciones y de emprendimientos privados.
R. E. S.