Tomá-s para vos

Pese al octavo puesto alcanzado en la última fecha, Tomás Beitia ganó el Grand Prix de febrero con 80 puntos. Segundo fue Juan Osaki. Ayer se impuso Olaf Ferrer.

POSADAS. El secreto del golf pasa por la constancia, por la cabeza. Por asimilar rápido los errores, por superarse en cada jugada, en cada golpe. Así lo siente el joven Tomás Beitia, quien se convirtió en el campeón del Grand Prix de golf de febrero, que se disputó en los links del Tacurú Social Club.
Ayer Tomás (15 años) no tuvo un buen día. “No puedo pegarle a la pelotita” dijo cuando ya se encaminaba al tee del hoyo 16, pero sabía, y era consciente, de que sólo debía terminar el recorrido para ganar, porque en la sumatoria de puntos ya no podía ser alcanzado por Juan Osaki, un chico de trece años, que lo escoltó en el campeonato.
La fecha de ayer, última del torneo, fue ganada por Olaf Ferrer, quien empleó 71 golpes para el último recorrido de la cancha de par 72.
Osaki fue quinto con 75, pero su performance no fue suficiente para dar alcance a Tomás, quien metió 78 impactos y terminó octavo.
El campeonato, que forma parte de la pretemporada previa al inicio del calendario oficial, se desarrolló en diez fechas, pero para el puntaje final se tomaron sólo los seis mejores resultados de cada participante.
Lo bueno, y según explicaba Darío Sánchez, el profesional del club, es que los cuatro primeros del campeonato son jóvenes de la cantera del club, que pasaron varios años en la escuelita aprendiendo a caminar la cancha y a pulir los golpes.
Estos chicos asoman como los futuros representantes del golf misionero en las altas competencias y ya se animan a jugarle de igual a igual a los más experimentados jugadores aficionados que tiene el Tacurú.
Beitia es un deportista de raza, porque además de jugar bien al golf también se destaca en las competencias náuticas de Optimist.