Locos por la crisis

La crisis económica es una de las tantas que vive el ser humano en el transcurso de su vida • Lo bueno es tener presente que alguna siempre está a punto de llegar • 

Q uizás a usted ni le tinga porque vive en la Argentina y acá siempre vivimos en crisis, pero seguramente se engancha aunque sea para sentirse mal y estar a “tono” con el mundo. Sin crisis financiera no se termina la desgracia humana, porque están las crisis de pareja, las de los hijos, las de los años, las de las mudanzas… No importa cuán feliz estés, siempre tendrás que vivir una crisis porque si no es así, entonces no sos humano. Lo importante de esta condición es que al mismo tiempo que la crisis se instala en tu vida, también llegan las ofertas para solucionarla y eso es lo bueno: la búsqueda entre las distintas ofertas para recuperar la calma y sentirse libre, al menos por un tiempo, hasta que llegue la próxima. Ahora veremos cómo todos estamos en medio de una crisis porque las hay unas cuantas, suficientes como para llegar a todos los rincones de la sociedad. Por ejemplo, basta con organizar un encuentro con amigas que hace tiempo no ves para volver a casa con una crisis, la que no habías tenido en cuenta hasta que tu amiga te contó su vida trágica con su hijo de 14 años. Ahí caés y decís: “Sí, a mi me pasa con la mía que sólo tiene 13, pero ya va por el mismo camino… ¡no!”, y te adelantás un año agradeciendo que haya sido así porque “vas a estar lista para enfrentarla y sufrir mucho más”. Las mudanzas son el tema ideal para descubrir que antes de cambiarte de esa casa a la que odiabas, en realidad, estabas bien. Claro, armar las cajas, tirar trastos viejos y llevarse otros miles de trastos viejos, es realmente agotador. Ni hablar de las primeras noches en la misma cama, pero en otro cuarto: es como estar de visita en la casa de la suegra, vueltas y vueltas sin pegar un ojo, intentar encender la luz, pero todavía no te la bajaron; ir a tientas hasta la cocina pero te acordás de que no te trajeron el cilindro de la otra casa… bueno, para qué recordar tanto si quizás te acabás de cambiar y no te habías dado cuenta de que estás en crisis. Los divorcios son todo un tema, porque no solamente está el aspecto sentimental tuyo y el de la pareja, sino que se suman los hijos, las suegras, los suegros, los tíos, las tías, los sobrinos y hasta algunos amigos que cuando llegó el momento tuvieron que elegir y se fueron con tu ex: “¡Pero si me conocés de antes!”. “Por eso, porque te conozco”… Creo sinceramente que eso es lo peor de todo, porque los hijos se recuperan, los parientes siguen ahí y si perdiste una suegra no importa porque viene otra, pero si perdés un amigo… ¡qué golpe bajo!Ni hablar de los bienes. Si el CD original de Enrique Iglesias te corresponde, es seguro que tu pareja te dice que siempre le gustó y que como él lo compró se lo quiere quedar. Así empiezan y nunca acaban hasta que decide devolverte cosas después de diez o más años, cuando no la quieren ni los cartoneros, pero las agarrás igual porque son tuyas y las tenés ahí sin saber a quién ensartárselas. Las peores crisis son para las mujeres, como todo, porque se empecina el mundo en que a partir de los 25, ese día de tu cumpleaños ya te advierten: “Bueno, mirá que si no arreglás todo ahora que sos joven, ya falta poco para los 30”. ¿Y qué quieren decir con eso? Que comenzarás a sentir la crisis de los 30, que te dura nada menos que hasta la crisis de los 40 para continuar hasta la de los 50 y luego sí, después de la crisis de los 60, si seguís viva, podrás disfrutar de las otras décadas que siguen; y habrá que cumplirlas rapidito, porque se vienen más inventos porque quizás pensarán en la crisis de los 70: que si no tenés dientes te los tenés que hacer, que si tu organismo rechaza los implantes tenés que recurrir a la dentera y si luego te queda floja, te la ajustan y te aprieta… en síntesis: no podrás comer. Pero será mejor, porque si no tenés esa crisis padecerás la económica y no podrás comer porque no tendrás plata para comprar ni una zanahoria, justo que en “tiempos de crisis” aumentan hasta el 100% porque la crisis también hizo que las heladas destruyan parte de los cultivos. Los hombres no tienen crisis según pasan los años; es más, les agarra el viejazo, pero para ellos es mejor porque tiran a la basura a su esposa que lo aguantó y se muestran alegres, dicharacheros, bailan, son simpáticos y se buscan una joven porque ella “no tiene crisis”. Claro que la chica tiene menos de 30.Otra crisis dura es la muerte, que cuesta superar porque a veces la persona que murió era muy querida, pero a veces -no digo siempre- era mejor para el fallecido, aunque igualmente hay que sufrir porque queda mal que estés bien y es una oportunidad para tener cerca a personas que estaban lejos. La crisis con la pareja es de nunca acabar y comienza a partir de los dos meses de novios aproximadamente hasta que cada quien comienza a mostrar la hilacha. No es para recordarles lo que cuesta la convivencia, algo que no se aprende ni a los golpes. Solamente se mantiene la calma cuando ambos se cansaron de pelear, pero para eso ya pasaron ¡20 años! Y así, como si todo fuera poco, también sufrimos la crisis financiera del mundo entero, primero en México, después los Estados Unidos, le sigue España y ahora nos enganchamos también con la de ¡Greciaaa! Increíble que seamos tan atentos y compasivos cuando se trata de sufrir, pero al momento de ayudar a un pobre damos vuelta la cara y decimos: “No es mi problema”. 
Tips para esquivar las crisisHay muchos tips para tener en cuenta en las distintas crisis que mencionamos. Por ejemplo, con la pareja (y va para ambos): Dedicarle tiempo al otro con calidad, no importa la cantidad. Aprovechar y salir con frecuencia, mejor si es todos los días un rato, visitar museos, sentarse en un banco de la plaza o de la costanera, tomar mate, criticar a otros y contarse secretos (no de las amigas, porque ellos no cuentan los de sus amigos). Cuando él/ella te hable, dejá todo y atendé para luego poder dar tu opinión, pero no cuando trague saliva, sino cuando contó todo realmente. Mantener viva la ilusión; esto es más difícil, pero se puede intentar. Ambos tienen que preocuparse por estar lindos, al menos con buen aroma a limpio o un buen perfume. Recordar los buenos momentos y tener a mano varios chistes para reír juntos: es lo mejor. Al momento del divorcio, los que más sufren son los hijos, pero para que el sufrimiento sea más corto los profesionales recomiendan: Decir a los hijos que el papá y la mamá se casaron enamorados y que esperaban vivir juntos para siempre, pero que las cosas no resultaron como querían. Que cuando ellos (los hijos) nacieron fueron muy felices porque deseaban ser padres. Explicarles que, a pesar del amor que sentían, ahora no se están llevando bien y que se están haciendo infelices mutuamente. Decirles que los dos se esforzaron mucho por mejorar su situación como pareja, pero que no resultó y que se sienten muy desilusionados por no haber logrado que las cosas funcionaran. Y que la separación nada tiene que ver con ellos, que no son responsables del divorcio, que el problema es sólo de la pareja. Lo ideal es retomar su vida con felicidad, porque para eso es la separación: para ser felices, entonces hay que serlo porque si no, vuelvan a juntarse y listo. El duelo no debería durar más de un mes. La división de bienes es todo un tema y cuanto más se reclame, más tiempo sufrirán. Lo ideal es que el primero que se da cuenta de que están peleando por algo que no vale la pena, desprenderse y listo, fin del problema. En cuanto a las crisis de los años, para las mujeres, lo ideal es nunca cumplir 30, 40, 50 ni 60: siempre 29; si desean avanzar, vamos hasta los 39 y de pronto ya estamos en 42 y así, sin sentir, porque en esos cumples desde los 30 te entregan el regalo, te dan un beso y te dicen: “¡Uuuh, ya llegaste!...”, sabrás lo que se viene. Sin embargo, a los 29 te advierten y después no les diste tiempo porque cuando cumplís de pronto 32 te felicitan y te dicen: “¡Qué bueno, ya pasaste los 30!”. 

Consejos para ser felices1 Ser uno mismo: no imitar, compararse o competir con nadie. Todos somos diferentes, cada ser humano es único, incomparable, valioso, irreemplazable e insustituible. Quizás hoy estás en crisis porque no podés alcanzar lo que otros sí, pero si mirás bien, tampoco lo necesitás. No le des tanta importancia a cosas o personas que realmente no la tienen, recuerda que todo en la vida tiene solamente el valor que tú quieras darle. No olvides que el tiempo y la vida pasan para todos y también se llevan los malos recuerdos, que no tienen regreso.
2 No pases la vida llorando, mientras otros viven tan felices y tú sin parar de lamentarte y de perder tu tiempo miserablemente.
3 No permitas que te hagan esperar, o te cansarás de estar sentada/o en la cama o en el sofá esperando esa llamada que no llegará. Date le lujo de que sean otros quienes esperen mejor tus llamadas. En este caso se incluyen los negocios: hay que salir a buscarlos.
4 Es tu deber tomar la vida de manera más positiva, ser más alegre para atraer a más personas lindas y alegres hacia ti.
5 Aprende a canalizar las fuerzas de tu dolor con tu honor, para que tu vida tenga un sentido… ¡El sentido de la vida! ¿Cómo lograrlo? Haciendo cosas diferentes, las cosas que no has hecho aún en tu vida.
6 Tanto el amor como el sufrimiento son ineludibles, porque son parte de la vida, pero el dolor sí es evitable y preventivo. Enfréntalo con valor para salir de este hoyo donde no puedes visualizar una salida.Mientras el tiempo se encarga de ir aliviando gradualmente las heridas, vos estarás bailando, realizando el deporte que te gusta, charlando con amigos o amigas, descubriendo el mundo que todavía no viste, la película que no miraste, la canción que no escuchaste y todo con el corazón feliz.