Borghi quiere morir en la suya

BUENOS AIRES (NA). Tras la derrota y la opaca actuación ante Racing, el entrenador de Boca, Claudio Borghi, quedó inmerso en la encrucijada de mantener su esquema de juego y sus convicciones futbolísticas ante las presiones que implica comandar al equipo de la ribera.La línea de tres, los dos volantes de marca, los carrileros y los dos centrodelanteros son marca registrada del director técnico, pero algo lejano a los ortodoxos 4-4-2 y 4-3-1-2, tradicionalmente desplegados por los técnicos que pasaron por Boca.Tras el traspié frente a Racing, Borghi no perdió su habitual tranquilidad y confirmó que seguirá jugando de la misma manera, “hasta que la realidad demuestre lo contrario”, pero en ese momento “seguramente traerán otro técnico”.La frase demuestra que Borghi sabe que se juega mucho, en un club donde las habituales presiones son mayores actualmente por los magros resultados de los últimos tiempos y por el esfuerzo realizado por la institución para cumplir con sus deseos en materia de refuerzos.    Sin embargo, la lógica indica que debería pasar un tiempo para que el entrenador encuentre el funcionamiento de un equipo que no sólo cambió el sistema táctico, sino que ayer presentó seis caras nuevas.En cuanto a las actuaciones individuales, quedó claro que Jesús Méndez tiene dificultades para cumplir la función de carrilero -Borghi dijo que “está dando una mano allí”- y que Clemente Rodríguez estaba falto de ritmo y tal vez debía ser reemplazado en el complemento.La poca ida y vuelta de estos volantes dificultó la actuación de los conductores Damián Escudero y su reemplazo, el juvenil Marcelo Cañete, que quedaban muy solos entre los marcadores de Racing.Ese lugar será ocupado por Juan Román Riquelme, pero la fecha de su regreso es una incertidumbre y el propio Borghi reconoció que su ausencia “no es excusa”.El que más parece sufrir el nuevo esquema es Martín Palermo, ya que el balón no le llega claro y debe retroceder, algo que atenta contra sus virtudes, pero que es explotado a la perfección por Lucas Viatri.El “otro 9” se adaptó perfectamente a la situación y tal vez haya sido el mejor jugador en estos dos partidos, donde convirtió dos goles y mostró sus virtudes con la pelota en los pies. En la derrota ante Racing, Viatri era el mejor jugador de Boca en medio de la confusión, pero Borghi -repitiendo un “pecado” de Abel Alves- dispuso su reemplazo y dejó a Palermo solo en la cancha.En el panorama “xeneize” asoma All Boys, en Floresta, y después dos partidos de local a priori muy complejos -Vélez y San Lorenzo- que pueden ser una bisagra para el equipo y su técnico.