Hacer lo posible

Por: Aurora Bitónaurorabiton@hotmail.com

A lo largo de mi vida vi que cuando uno hace todo lo posible se acerca mucho a lo que desea obtener: pero hay que hacer posible, que no es lo mismo que creer que se puede todo. En la aceptación de nuestra posibilidad está nuestra fuerza para crecer y salir adelante. Hay que hacer pie, y se hace sobre la realidad. Pararte sobre tu realidad inundada te permite alcanzar la tierra seca que quizás hay a la vista.La vida no me enoja, y lo que viene de la naturaleza sólo puede agobiarme o entristecerme, pero no me da bronca. Yo soy una persona solidaria en el sentido profundo del término, aunque siempre estoy rodeada de gente. Por eso es que nunca me he sentido sola. Creo que he hecho un buen uso de mis recursos. Pero no hay tanto mérito.No hay virtud en lo mío. Vino conmigo. Hay mucha gente que no tiene todo esto. Se también que hay gente con algo más que yo le resuelve peor. Pero tiene que ver con que una parte de su método lógico de pensamiento o de su psicología que no lo permite.La primera cosa que hago frente a una persona o a una organización, que es lo mismo, es ver hasta donde puede esa persona o esa organización.Uno de los ejemplos que siempre utilizo es el de comparar la situación de cada persona con la escena de la comida. Uno plantea que va a cocinar; puede abrir un libro de un chef famoso, pero le falta la mitad de los productos. Yo en cambio abro la heladera y veo qué hago con lo que tengo.El concepto que acompaña el otro lado de la misma moneda, es que hay que hacer el ciento por ciento de lo uno tiene. Entonces, cuando empiezan a trabajar con lo que se puede llegar al ciento por ciento de lo posible para esa empresa o persona. Es mucho más que nada. La persona se va dando cuenta de cuál es su límite y cuál es su punto de partida. Ese es el comienzo de un proyecto cierto.Las opciones que uno tiene son las que presenta el camino.