Este nunca te falla
Gerardo Von Steiger fue el invitado de Garay y ganó la mejor carrera de la tarde, en Clase 2. Miguez ganó entre los titulares.
OBERÁ. La Clase 2 se llevó ayer los mayores aplausos en la primera Carrera Especial de la temporada, disputada durante el fin de semana en el Autódromo de Oberá, que fue válida por la séptima fecha Campeonato Misionero en Pista.Primero, porque el espectáculo de los “invitados” fue el mejor de la fecha, con mucha paridad y maniobras al límite, consagrando al obereño Gerardo Von Steiger como el legítimo ganador de una carrera que tuvo cinco candidatos al triunfo.Como invitado de Luis Garay, con el Gol que prepara el ingeniero Christian Piatti, Von Steiger volvió a la categoría -por proyectos personales dejó la categoría- y demostró que a pesar de la ausencia las muñecas siguen intactas.En la carrera de los titulares, el auto de Garay patinó en la partida y no se pudo entremezclar entre los punteros, por eso terminó cuarto. Desde ese cajón de la grilla largó Von Steiger la final de los “invitados” y con una buena herramienta en mano fue a buscar la punta.Promediando la carrera, luego del ingreso del AS (por el despiste de Bochert en el curvón), Von Steiger superó a Francisco Viel Bugliotti -invitado de Carlitos Okulovich- al final de la recta, pero el cordobés recuperó la posición a la salida del tobogán. Sin embargo, antes de llegar a la recta opuesta, el odontólogo no se achicó ante el piloto de la C3 del TN y en una maniobra ajustada volvió definitivamente al liderazgo de la carrera.Mientras tanto, en esas mismas vueltas que se definía el primer lugar, en el mismo pelotón de la punta, peleaban mano a mano Roberto Skowron (invitado de Míguez), Rafa Morgenstern (Gonzalo Menor) y Bodrato Mionetto (Miguel Zuk) por un lugar más adelante.Ahí, en ese trencito de la punta, con mucha paridad y maniobras ajustadas, en la primera parte de la carrera estuvo el espectáculo que terminó siendo lo mejor de la fecha.Pero si la Clase 2 acaparó todas las miradas del público y generó muchos aplausos, fue también porque el campeón Carlos Míguez volvió al primer plano. El “Negro” recuperó protagonismo cuando ya le estaba haciendo falta, al coronarse en la carrera de los titulares, luego de acomodarse como escolta de Okulovich. Carlitos largó bien y se afianzó en la punta durante las primeras vueltas, pero en la última parte de la carrera se le aflojó la selectora de la caja de cambios y cedió terreno ante Míguez, aunque se las ingenió para aguantar a Juan Pablo Koch.Después, con los “invitados”, el “Negro” coronó un fin de semana ideal con el segundo puesto de “Roby” Skowron, un “histórico” que sigue más vigente que nunca. Así, la fórmula Míguez-Skowron volvió a funcionar en una carrera especial, como pasó antes con el doble triunfo en Posadas y el “1-3” en Oberá.
También Abente, Litwiñiuk y BenítezKupski ganó de punta a punta la final de los titulares de la PM 1.4, escoltado por Nicolás Panasiuk, quien fue segundo y ganó en la PM 850. Entre los invitados, en tanto, ganó Ricardo Schegg (Jorge Ruff), pero recibió 10 segundos de recargo (falsa largada) y la victoria quedó en manos de Abente, el invitado de Carlos De Ley.Con el clásico Falcon amarillo, en tanto, Okulovich (p) triunfo entre los titulares del TCM, aprovechando una mala partida del “poleman” Eduardo Rogaczewski. La fiesta hubiera sido completa si el Ford no padeciera problemas de freno en la carrera de invitados, cuando Franco Lorenzatti ganaba y tuvo que abandonar. A partir de ahí, como en sus mejores épocas, el “Polaquito” no desentonó y se encaminó al triunfo y a los puntos gordos para el líder del torneo, Jorge Báez. Mientras que en el TC 4000, donde no hubo invitados, continuó la hegemonía de Benítez y Rodríguez. Las dos carreras fueron casi un monólogo de los pilotos de Chevrolet que hoy por hoy marcan una diferencia muy grande respecto a los rivales.