Adiós a la piel seca

Beba entre seis y ocho vasos de agua al día. Cuando estamos apropiadamente hidratados, la piel se lubrica sola desde dentro. No tome duchas calientes largas. Mejor tome duchas tibias y de menos duración. El vapor y el calor de las duchas largas calientes pueden sacar la humedad de la piel y causar resequedad. Use lociones y cremas para crear una barrera que proteja su piel de la resequedad. Para mejores resultados, úntese un producto que contenga ingredientes como manteca de karité y petrolato inmediatamente tras la ducha o el baño, cuando la piel aún está húmeda. Exfóliese con regularidad. Esto no sólo elimina los parches secos de piel, sino que promueve el crecimiento de nuevas células y aumenta la absorción de los productos de cuidado de la piel. Úntese un humectante después de exfoliarse de manera que la humectación que sale a la superficie no se evapore de inmediato. No use jabones o limpiadores agresivos que contengan conservantes, fragancias y lejía, que pueden irritar la piel. En cambio, use productos que contengan glicerina, que atrapa y mantiene la humedad. Utilice un humidificador para contrarrestar el aire seco creado por radiadores y otros dispositivos para calentar. Un humidificador en la habitación puede ayudar a combatir la piel seca. Aconseja:   Alba Brandt. Cosmiatra. (alba_brandt@hotmail.com)Encontrála en Facebook.