Cosecha récord y retenciones, una discusión actual

Por Ing. Agr. Víctor RosenfeldProfesor Economía - Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales - UNAM

Desde el Gobierno nacional se ha anunciado una cosecha récord de soja de 55 millones de toneladas, más del 50% de la superficie sembrada del país los es con soja. También se llegaría a un récord en la cosecha de maíz con 22,5 millones de toneladas. Pero no todas fueron buenas, pues la cosecha de trigo fue de 7,5  millones de toneladas, la menor en muchos años y la menor superficie de siembra en más de 100 años. Se ha consolidado el desarrollo de la soja, a pesar del escenario simbólico que pretende crear en contra del cultivo de la soja. Fueron en estos 10 años donde se consolidó el avance arrollador de la soja . A ello se contribuyó también con el estímulo a las grandes firmas, monopolios exportadores como Cargill, Bunge y otros, a los que se facilitó hace dos años la declaración previa de más de 20 millones de toneladas de exportaciones para escapar a las retenciones y quedarse con la diferencia a costa del productor y el Estado (se calcula que la diferencia fue de 1.300 millones de dólares, según la denuncia al Congreso presentada por los diputados Mario Cafiero y Claudio Lozano). También dio un gran impulso al desarrollo de emprendimientos de biodiesel para la producción de combustible por parte de los mismos monopolios utilizando soja y maíz. Es Argentina el que más ha desarrollado esta alternativa en los años recientes en el mundo. La esencia de la política ha sido profundizar el modelo agroexportador y productor de combustibles en beneficio de los grandes terratenientes y los “pooles” de siembra (muchos de ellos fideicomisos financieros exentos de impuestos) y monopolios exportadores.  Podemos afirmar entonces que para analizar la realidad del modelo que se ha impuesto, hay que ir de la apariencia a la esencia. Continúa el despojo Continúa el despojo a los pequeños y medianos productores mediante el saqueo que significan los arrendamientos de campos que en la pampa húmeda llegan a los 2.000 y más Kg por hectárea por la cosecha del año, favoreciendo a los terratenientes y a los pooles en detrimento de los pequeños arrendatarios. Continúan las retenciones (35% para la soja, 23% para el trigo, 20% para el maíz, 32% para el girasol) que recauda el estado. La famosa Resolución 125 no era para nada beneficiosa a los pequeños productores; así como se propuso, establecía un impuesto progresivo con el precio del producto (no tenía en cuenta a los productores, su tamaño, situación productiva, geográfica, etc.) según la variación del precio del producto. Situación que inevitablemente era distorsiva, pues se cobraba por igual a todos, y “el campo” no es uno solo. Como venía, en el corto y mediano plazo acentuaba la concentración de la tierra. Tengamos en cuenta que la producción de soja está concentrada en un número muy pequeño de grandes productores (pooles, terratenientes, etc.), y por otro lado existían casi 70.000 productores con sólo el 20% de la producción. Y como ya sabemos, la escala abarata costos y permite competir a los grandes por los precios del arriendo de las cosechas, de los insumos, etc. Las modificaciones introducidas luego en el proyecto no fueron creíbles para los pequeños y medianos productores que ya conocían los resultados de las promesas de devoluciones o subsidios para ellos, que invariablemente resultaban o demoradas o impracticables. Por eso rechazaron contundentemente con su presencia en las rutas y pueblos de todo el interior la resolución de marras. Aún cuando se pretenda imponer un escenario simbólico de que la mayoría de los que pelearon en contra de las retenciones son los “oligarcas” del campo, y contraponer incluso a los pequeños y medianos productores que luchan desde hace años por su supervivencia, con los pobres de las ciudades.Con esas políticas desaparecieron miles de productoresEn los últimos veinte años, como producto de las políticas que se impusieron desde la dictadura en adelante, “el gran impulso” dejó fuera de la producción agropecuaria a 144.640 pequeños y medianos productores. Si tomamos el período que va desde el Censo de 1969 hasta el Censo del año 2008 han desaparecido 232.419 explotaciones, el 46% de las explotaciones del país, caso único en el mundo. Desaparecieron casi 10 millones de cabezas de ganado y se ha concentrado la producción de leche con la desaparición de alrededor de 10.000 tambos, concentrándose la producción, y el propio Presidente de la Sociedad Rural (Hugo Biolcati) es uno de los beneficiados con su gran producción tambera. La leche a alcanzado un precio inalcanzable para los hogares y bajó el consumo de carne de más de 70 kgs. a 56 kgs. por habitante ante el exorbitante precio de la carne. Fueron afectados por lo tanto los pequeños y medianos productores y los consumidores, y con esas políticas  no se ha logrado que el resultado de cosechas y precios records se logre un desarrollo sostenido de la economía y que se haya beneficiado al conjunto del pueblo y la Nación. 
Ni reducir ni eliminar, segmentar las retencionesDesde los voceros de los grandes del campo se vuelve a argumentar para eliminar las retenciones, ellos impulsan la Sociedad Rural, CRA y otras corporaciones, la Federación Agraria, en cambio, ha planteado con fuerza la segmentación de las retenciones, es decir cobrar retenciones de acuerdo al volumen de producción. La baja de las retenciones sólo favorecerá a los grupos concentrados, ya que, según estimaciones de la Federación Agraria Argentina, el 80% del beneficio irá a parar al bolsillo de sólo el 8% de los grandes productores. Para los productores chicos será un simple placebo y dará incluso argumentos al Gobierno para su objetivo de impedir otorgar el 82% móvil a los jubilados, como ya lo está argumentando. De los 74.780 productores de soja, 72.000 producen hasta 600 toneladas, 1.500 entre 601 y 1.500 toneladas, 800 entre 1.501 y 3.000 toneladas, 500 entre 3.001 y 4.500 y sólo 180 más de 4.501 toneladas. Es decir que la segmentación que propone FAA tiene que ser aplicada para controlar a 2.980 personas o sociedades, el 3,9% de quienes han producido las 55 millones de toneladas de la soja de este año. Incluso podría incrementarse las retenciones más allá del 35% para los grandes productores, pooles de siembra y fideicomisos (hoy exentos de impuestos a las ganancias).La eliminación de las retenciones para los productores de soja de hasta 600 toneladas es una propuesta justa y posible y también posible de identificar a los productores que se beneficiarían, como así también a los que están por encima de las 600 para evitar las maniobras de los intermediarios compradores y especuladores. Para ello la Federación Agraria propone un mecanismo de retención a nivel del acopiador, molino o exportador, similar a las retenciones que se hacen para el IVA o para el impuesto a las ganancias. De igual manera se propone eliminar las retenciones para los productores de trigo, hasta las 900 toneladas, de maíz, hasta 1.200 toneladas y de girasol, hasta 800 toneladas. 
Programa AgropecuarioEl Gobierno con su política sojera (liberación de tierras para la agricultura) ha fomentado la producción de carne en Feedlot (engorde de novillos a corral con comida todo el tiempo) y ha dado millones de pesos en subsidios a un pequeño grupo de grandes productores. La segmentación debería ser acompañada de la implementación de un programa agropecuario, que involucre la regulación de los mercados, de una Ley de Arrendamientos y de extranjerización de la tierra, de la conservación de los suelos, asistencia tecnológica, créditos blandos para los más chicos y políticas orientadas a fomentar la producción de carne, leche y a las economías regionales.